Toyota Avensis 2.2 D-4D, prueba (parte 4)

A más de uno el Avensis le habrá pasado a parecer un coche menos insulso y con más personalidad, hay que valorarle en todos los sentidos. Estéticamente puede gustar más o menos, pero lo mejor no es la imagen. Prácticamente es un modelo redondo en todos los sentidos, pero hay flecos que Toyota debe arreglar sin que revistan demasiada importancia.
Toyota sabe hacer buenos coches, no le falta experiencia. Salvo pequeñas pegas que le he encontrado es prácticamente una compra ideal. Ahora pongamos las cartas sobre la mesa.
Valoración general
Uno de los principales problemas de este coche es que el motor diesel no es sinónimo de rentabilidad. Siendo casi 3.000 euros más caro que el 1.8 VVT-i a igualdad de equipamiento, es muy discutible que el D-4D alivie bolsillos, es al contrario. Eso sí, en cuanto a prestaciones es indudablemente superior le pese a quien le pese.





