
Hace unos días, os mostraba lo que podría ser mi elección como coches de bodas, y hoy me encuentro con este primo suyo. Y de la misma quinta. Este precioso 1957 Chevy Bel Air Convertible podría ser perfectamente el coche de mi boda o el coche de los domingos, no me importaría cualquiera de las dos opciones.
Además, este coche algo que lo hace aún más especial, ya que fue el protagonista de Losin’ It, una de las primeras películas del inefable Tom Cruise. Para el proceso de restauración, que no era tal ya que el coche estaba casi en perfecto estado, lo desmontaron pieza a pieza, hasta el último tornillo. El motivo, su constructor piensa que si la base es buena, el resultado es aún mejor.

No voy a decir que le tengo envidia a Tom Cruise, porque sería mentira. Bueno, tal vez si, porque ya lo he visto conduciendo varios Mustang en algunas películas. Por poner dos ejemplos: “


