
Si más de uno piensa que hay que tener valor para subirte en un Tata Nano, a ver qué pensáis de alguien que se compra uno en India y se lo lleva a Europa. Seguramente más de uno piense que hay que tener los huevos de titanio. Tres británicos compraron un Nano en Punjab (India) y se lo llevaron a Reino Unido.
Es un periplo de unos 9.700 km, que según Google Maps se puede realizar a velocidades legales en casi seis días (sin contar peajes, sobornar en aduanas… y a que el Nano no alcanza ni 120 km/h). Recordad que el Nano indio tiene un motor bicilíndrico de 625 cc, desarrolla 33 CV y tarda medio minuto en coger 100 km/h.
Este viaje ha comprendido (en teoría) Pakistán, Irán, Armenia y Turquía. Ya en zona “civilizada” atravesaron Bulgaria, Serbia, Hungría, Austria, Alemania, Bélgica, Francia y finalmente Reino Unido. Es un puntazo estrenar un coche así, lo metes en tu garaje ya con el rodaje hecho y casi 10.000 km encima.



Aunque no es muy conocido por ello, nuestro país tiene una próspera actividad de carrozado y finalización de autocares y autobuses. Una de sus mejores empresas es Hispano Carrocera, que estaba participada por Tata Motors al 21%, con una opción preferente de compra ya acordada.






