
La cara de Lewis Hamilton una vez había pasado por el pesaje lo decía absolutamente todo. En su Gran Premio de casa, Silverstone, ante una multitud de británicos que habían agotado hacía semanas todas las localidades para ver correr a su compatriota de McLaren, llegaba su compañero de equipo, el finlandés Heikki Kovalainen, y en una vuelta extraordinaria se colaba en una pole position que supone la primera de la carrera deportiva de Heikki.
De hecho, Lewis tampoco hubiera hecho la pole de no haber aparecido Kovalainen, pues al final le han superado también un extraordinario Mark Webber, que se ha colado 2º, y el Ferrari de Kimi Raikkonen, que compartirá mañana con Lewis la segunda fila de la parrilla en una salida que se presenta decisiva en un trazado en el que los adelantamientos en pista son prácticamente imposibles.




