
Seguimos con el duelo entre el compacto japonés y el germanoespañol. Dos motores de 2 litros, 200 CV, un espíritu muy deportivo. Y diferencias. No empatan, en algunos aspectos, el Honda cede terreno a un coche aparentemente inferior, pero que le planta mucha cara.
Frenos y neumáticos
En este apartado, el Honda se puso rojo y no lo digo sólo por el color de la carrocería. En el análisis del Honda me quejé de que los frenos se habían fatigado con un uso exigente, y en las mismas condiciones, el León no sufrió el temido efecto fading. En primer lugar, el León tiene discos más grandes delante (312 mm contra 300 mm) y detrás (286 mm contra 260 mm). En segundo lugar, el ESP del León FR compensa la fatiga de los frenos aumentando la presión sobre el circuito, sin que el conductor se entere.







