
Entre Jaén y Ciudad Real hay una frontera natural, el paso de Despeñaperros, que hasta la semana pasada era un punto de concentración de accidentes y multas de radares. El lunes se inauguró una obra parcialmente terminada, el desdoblamiento del paso con viaductos, túneles y tres carriles. Es decir, algo decente para un país moderno.
Atravesar el paso por la antigua A-4 era como viajar a los años 70-80. Es un trazado muy peligroso, que se quiso solucionar temporalmente a golpe de radar, y donde es facilísimo caer. Hay que ir en marchas muy cortas, o frenar bastante… y a los híbridos se les llenan las baterías y pierden la frenada regenerativa, y pasan a gastar frenos convencionales.
El lunes se inauguró el nuevo tramo completo sentido Madrid, entre Santa Elena (Jaén) y Venta de Cárdenas (Ciudad Real). En sentido Andalucía está parcialmente terminada, ahora se puede ir por una autovía de verdad entre Aldeaquemada y Santa Elena. Esto ha costado 190 millones de euros, pero parecen haber sido bien invertidos.








Hoy hace un mes que no podemos circular legalmente a más de 110 km/h en autopistas y autovías con la excusa del ahorro energético. El Gobierno ha publicado cifras que confirman la tendencia de la primera semana, y es que la gente cumple más con el límite que antes, y el descenso de las multas es de casi el 50%, hablando de radares fijos de la 

