
Una vez que Daewoo es historia en Corea del Sur, llega Chevrolet, y esto es lo que se ha mostrado en el Salón de Seúl. Es un prototipo híbrido que anticipa cómo sería un coche deportivo de la marca en el futuro. Tiene reminiscencias al Monza SS (1963) y al Corvair Super Spyder (1962).
Está hecho en fibra de carbono reforzada con plástico (CFRP), como por ejemplo el futuro BMW Megacity. Es un roadster deportivo con tracción total, dependiendo de las circunstancias. Su aerodinámica está inspirada, dicen, en los modernos aviones de caza. Las puertas se abren hacia arriba, lo llaman estilo Le Mans.
Tiene dos fuentes de propulsión, eléctrica y de gasolina. Está pensado como un híbrido enchufable, con una autonomía decente para desplazamientos urbanos y para todo lo demás una combinación gasolina-eléctrica. No hay datos de prestaciones, ni de eficiencia, solo sabemos que en el eje delantero lleva dos motores eléctricos de 15 kW.








