
Extraña carrera la que hemos vivido en Silverstone hace escasamente unas horas. Lo más claro que se puede decir, es que la victoria de Mark Webber ha sido incontestable. Pero ese es el final. Comenzando desde principio ya teníamos puntos de interés. Sebastian Vettel se veía superado por Mark Webber y en sus movimientos tratando de ponérselo difícil, el Red Bull del alemán pinchaba y decía adiós a la carrera.
Sin Sebastian Vettel, Mark Webber sólo tenía que preocuparse de Lewis Hamilton y la verdad, no se vería en ningún momento presionado por el inglés. Por detrás, Fernando Alonso se quedaba clavado en la salida y perdía tres posiciones, dos con los problemas de Vettel.
Pero la carrera de Fernando Alonso tendría un punto álgido distinto. En su batalla por adelantar a Robert Kubica, el asturiano lo hacía por fuera de la pista. Una maniobra que podría ser motivo de sanción. Una vueltas después, mazazo. Drive-trough para Fernando Alonso. Algo que se convertiría en un mal mayor cuando los restos del alerón trasero de Pedro de la Rosa provocaban la salida del safety-car.












