
Hace unas semanas que MV nos deleitó con prometedora nueva supersport. La MV Agusta F3 675 era un paso arriesgado, pero bien planeado y dado con firmeza. Su diseño gustó mucho, encantó y dejó a otros tantos prendados de la última joya italiana. Entonces surgió la duda, ¿existiría una Brutale? Y recuerdo debatirlo en los comentarios: la opinión general era un sí rotundo y, de hecho, así ha sido. Aquí está la nueva MV Agusta Brutale 675 dispuesta a hacerse hueco a codazos entre las nakeds de media cilindrada europeas y japonesas.
Y de naked europeas va también lo que Roland Sands ha estado desarrollando durante los últimos meses del año. Desde el primer croquis a la llegada de la víctima este proyecto ha levantado una gran expectación. No es de extrañar porque, amigos, la moto que han elegido para convertir en una Tracker – de Dirttrack – no es otra que el David del motociclismo, la Ducati Desmosedici RR. Es decir, la versión matriculada de la MotoGP de hace unos años. Una moto al alcance de sólo unos pocos y que tras pasar por las manos de los californianos ha quedado lo que veréis tras el salto.
En otro tipo de asuntos hay que comentar la multa que la DGT ha endosado a la distribuidora de la película, Larry Crowne. La razón es simplemente que en el cartel promocional los protagonistas aparecen montando en moto sin usar casco. Como decía Esteban en el artículo original, ¿se está convirtiendo la DGT en la nueva SGAE?.








