
Ni bioetanol ni leches… una compañía japonesa ha hecho realidad un viejo sueño: propulsar un automóvil tan sólo echando agua, elemento que existe en la naturaleza en abundancia, es el 70% de la composición terrestre (es inagotable). Con un litro de líquido elemento es capaz de recorrer 80 Km/h durante 1 hora, lo que dura la carga.
Mediante un proceso químico que sólo necesita aire y agua, se produce electricidad (300W de potencia) que alimenta a un motor eléctrico. Las emisiones de CO2 son nulas al no intervenir el carbono en la reacción. En teoría funciona tanto con agua de lluvia como con agua salada, da igual mientras exista H2O.

Parece utópico, pero la Universidad de Minnesota y el Weizman Institute of Science (Israel) creen que para 2009 pueden tener listo el primer motor que utilice agua como combustible.

