
La boina de Madrid, aunque no es nada nuevo, está de moda esta semana. Empiezan a barajarse soluciones para reducir el problema sin que haya que depender de las causas naturales para dispersar la nube tóxica. El objetivo es reducirla en su origen, y no es fácil con medidas “populares”.
De momento la ministra de Economía, Elena Salgado, cree que no es el tiempo de meditar cambios en los impuestos para los coches que má contaminan, aunque puede serlo más adelante. Sebastián habla de que el eléctrico es la solución… pero eso es a años vista, ¿y ahora mismo qué?
Es más fácil reducir las emisiones de los coches que exigir a la gente que los reemplace por modelos de menores emisiones. Lo primero se consigue mediante medidas duras e inicialmente incomprendidas, como la restricción o prohibición de su circulación. Veamos ejemplos:











