Burnout salvaje de Mazda RX-7 con final triste

El Mazda RX-7 fue un deportivo japonés asequible propulsado por motor rotativo Wankel, de dos rotores, en sus tres generaciones. Desde un 1.2 de 100 CV hasta un 1.3 biturbo de 285 CV, como buenos rotativos, tenían un consumo elevado de aceite por el rozamiento que soportaban sus piezas móviles (muchas menos que en un motor de embolos) debido a sus altas RPM.
Este vídeo es para sufrir, por que vamos a ver la agonía fatal de un motor. Más de tres minutos de tortura intensiva, cortando inyección mientras fríe la goma contra el asfalto. Tiene mérito aguantar tanto tiempo en ese plan, tanto por el coche como por el piloto, y dar espectáculo. Pero a veces la muerte del protagonista está exigida por la plebe.




