Lorinser GLK 280 V6, puro ópalo

El ópalo es una de las piedras preciosas más apreciadas en joyería y lo mismo se puede decir del trabajo que los técnicos alemanes de Lorinser han realizado sobre el SUV medio de Mercedes, pintado en este llamativo color para que no queden dudas de su exclusividad.
El resultado no se puede catalogar más que de espectacular, con el GLK 280 de Lorinser emanando distinción por todos los poros de su cuadrada y atractiva carrocería. La fábrica de Winnenden ha querido remarcar las aristas del Mercedes y para ello la parrilla frontal resalta en negro brillante la horizontalidad del logo de la estrella.
El V6 no ha sido retocado para la ocasión y los 231 CV se muestran suficientes para que su estampa deportiva no se quede en agua de borrajas a la hora de afrontar el asfalto con decisión. Gracias al kit de suspensión rebajada que han incorporado el Mercedes GLK se muestra ahora más agresivo, algo que además mejora su comportamiento curvero.









