
Con esta parte ya terminamos. El primer compacto de Lexus da la talla, aunque no es exactamente como sus hermanos de gama. Por ejemplo, sus 136 CV de potencia son claramente inferiores a cualquier otro Lexus vigente (por encima de 200 CV), y por prestaciones tampoco es un coche sobresaliente.
Este coche va dirigido a quien quiera algo distinto en segmento Premium, bajo consumo pero no quiera diesel, y el mejor confort en circulación urbana posible. No es un simple tuneo del Prius ni del Auris HSD, es un coche aparte, con su propia plataforma, aunque comparten motorización.
Lo admito, esperaba más potencia para este modelo, pero lo cierto es que para un uso normal no es necesario más. Es posible que en el futuro aparezca más adelante una versión con más potencia, pero para iniciar la brecha en el mercado han preferido empezar por “abajo”.










