
Las compras impulsivas nunca son las mejores. Lo ideal a la hora de comprar un coche es planificar las cosas con tiempo. Si tienes un coche viejo, esperar a que rompa de todo puede ser mala idea, ya que no podrás venderlo y te verás apurado si necesitas uno nuevo.
Si tienes un coche muy viejo (por el que no te vayan a dar nada) y puedes pasar un mes sin coche, lo tienes más fácil. Puedes esperar a que rompa y en ese momento comenzar la búsqueda. Saliendo de ese caso extremo, lo mejor es que te des un tiempo para decidirte y esperar al momento justo.
Si bien la decisión de qué coche comprar se debe tomar con tiempo, empezar a ahorrar para él es algo que deberíamos hacer desde mucho antes. Si puedes empezar a ahorrar para el coche dos años antes de comprarlo, el beneficio es doble: por una parte te ahorras los intereses de la entrada, y por otro puedes tener ese dinero creciendo en un depósito bancario. Es difícil pagar un coche sin un crédito, pero intenta que éste sea lo menor posible.







