
Ayer se inauguró la fábrica de Litex Motors en Bulgaria, ligada a Great Wall Motors. Por primera vez, los coches chinos se fabrican por manos europeas, y dentro del corazón de la UE. La producción empieza despacito, 2.000 unidades para este año, con 120 trabajadores a día de hoy.
Este movimiento permite vender los modelos de la marca china sin pagar aranceles de importación. Aspiran a fabricar 50.000 coches al año en 2014, para lo cual, aumentarán la plantilla hasta 2.000 trabajadores. De momento la producción está destinada a Bulgaria, luego irá extendiéndose a otros países.
Hasta la fecha, los intentos de importación de coches chinos han sido tímidos y de poco impacto en el mercado automovilístico. Las noticias relativas a su cumplimiento de normativas de seguridad por la mínima y los malos resultados en EuroNCAP han sido tenidos en cuenta por los consumidores europeos, muy exigentes.








