
Se ha puesto fin a una parte de la desaparición de Uwe Gemballa, el fundador del preparador alemán Gemballa, aunque me temo que no con final feliz. Se ha encontrado en los alrededores de Pretoria (Sudáfrica) un cadáver cuya huella dental coincide con la del desaparecido empresario alemán. Descanse en paz.
Según las autoridades, Gemballa fue secuestrado y posteriormente asesinado. Lo último que se supo de él es que estaba en Sudáfrica y que le pidió a su mujer por teléfono un millón de euros. Poco después su familia declaró la bancarrota de la empresa y fue disuelta. Recientemente fue rescatada por otro empresario.
Ahora bien, ¿por qué ha pasado esto? Me temo que hay una historia un poquito oscura detrás. Uwe manteía contacto con Radovan Krejcir, un conocido mafioso checo que se oculta en el país sudafricano y que había conocido en los años 90. Al parecer, Krejcir convenció a Gemballa para hacer un negocio sucio.










