
Ríase usted del SEAT makinero, que viene la versión basada en un Ford Sierra coupé. Incorpora todos los elementos nesezarios para la noche, como miles de voltios orientados al exterior del chasis para tronar a los vecinos y a los del pueblo de enfrente. Este enjendro es obra de un holandés llamado Olaf Mooij, ¡y se puede alquilar para fiestas!
Su equipo de sonido es lo suficientemente potente para que los hielitos del cubata salten solos y flipemos con los últimos ésitos de las catedrales del trance. Ya conocía un Ford Sierra hipersonificado que rondaba un instituto al que fui, pero comparado con esto, es una maric… nimiedad.



