
A partir del próximo mes de agosto, el Opel Insignia recibirá una actualización que abarca prácticamente a toda su gama. Los principales cambios los encontraremos en las motorizaciones, ya que la mayoría de ellas reciben un tratamiento de reducción de consumos y emisiones, siendo las más beneficiadas, obviamente, las versiones ecoFLEX.
En el caso de los dos motores 2.0 CDTI ecoFLEX la reducción de emisiones se cifra en un 19% respecto a los modelos actuales. Por lo tanto, la variante con 160 CV ahora declara unas emisiones de *129 g/km, que se traduce en un consumo medio aproximado de 4,9 l/100 km. Esto supone una rebaja en los consumos de 0,3 l/100 km. El Sports Tourer ecoFLEX se queda en 134 g/km.
Para los motores 2.0 CDTI (sin el sistema ecoFLEX) de 110 CV y 130 CV los cambios se centran en la reducción del turbo para mejorar la eficiencia y cambios en la culata e inyectores para mejorar la salida de los gases de escape. Además, junto a la variante de 160 CV, se han modificado para reducir vibraciones y ruidos en el habitáculo. Si ya de por si son silenciosos, ahora deben ser un gustazo.












