
Es domingo por la mañana, te levantas pronto y le mandas un mensaje por Whats Up a esos cuatro amigos que también tienen un Lamborghini Gallardo como el tuyo. La cita queda concertada una hora más tarde en una conocida terraza del centro de la ciudad.
Después de un desayuno ligero, llega el momento para el que habíais quedado, salir a disfrutar de vuestros Lamborghini Gallardo por las carreteras cercanas a la ciudad. Para ello nada mejor que coger la autopista que se dirige al norte, para luego desviarse a la derecha y coger carreteras de montaña.
Pero llevando un Lamborghini Gallardo entre tus manos y estando rodeado de cuatro “gallitos” con tu mismo coche, es sencillo picarse antes de tiempo. Eso es lo que les debió pasar a los conductores de estos cuatro coches en Taiwan. Cogieron la autopista y no encontraron mejor forma de divertirse que haciendo una carrerita entre el resto del tráfico…











