¿Confiscar el coche es la solución?

Cuando, de pequeños, nos llevábamos los coches de juguete al colegio y nos pasábamos las horas de clase jugando con ellos sobre la mesa, haciendo circuitos con los bolígrafos y los libros, lo mínimo que nos podía pasar si el profesor nos pillaba es que el coche acabase en el cajón de su mesa.
Te portas mal reiteradamente, no haces caso a la ley a la primera y al final, la ley, es decir, el profesor, toma una medida drástica: eliminar el problema de raíz. Si el coche te distrae, se sustrae y punto. Se acabó el problema.
Lo mismo va a pasar a partir de ahora en España, pero con coches a escala 1:1. De hecho, ya tenemos un ganador. A un granadino le han decomisado el coche, el primero en nuestro país, por conducir ebrio y ser pillado hasta en siete ocasiones. Más pena de cárcel, retirada del carnet y sanción económica, claro está.
Con el trasfondo de la
Ha llegado a las manos de la 





