
He escuchado esa frase cientos de veces. Decenas, sin exagerar. En muchos aspectos de la vida lo considero una actitud positiva, pero con matices.
Siempre digo que el precio de un coche tiene de media unos 12.000 euros de utilidad y el resto de capricho. Esto no es bueno ni malo, ocurre igual con todos los bienes que tenemos o consumimos, y no considero que haya ningún pecado en ello.
Un MINI, por ejemplo, es un utilitario de 11.000 euros con 5.000 de capricho. Otros deciden gastar esos 5.000 capricheuros en ropa, viajes, restaurantes, no gastarlos o en muchos casos no disponen de ellos.












