La 'L' como comodín para todo el que la quiera

La noche de fin de año me tocó coger el coche justo después de las campanadas. En la autopista, un coche adelantaba a otro delante de mí. Otro me adelantaba a mí, y otro venía detrás por el carril de la izquierda.
En ese momento iba a aprovechar para pasarme al carril de la izquierda para adelantar al que tenía delante (que ya estaba siendo adelantado). El caso es que me percaté que llevaba la ‘L’ y decidí esperar otro coche más. Ni mi maniobra ni las de los demás coches hubierna sido peligrosas ni incorrectas, pero me puse en la situación del coche que tenía delante.
Era su primer fin de año con carné y le toca coger el coche. Baile de luces delante y detrás de él, nosotros conducimos de manera “automática”, pero al principio cuesta interpretar todas las luces en los retrovisores.



