
La compra de un coche tiene algunas características especiales que no están presentes en ningún otro tipo de adquisición. En primer lugar, es en la mayoría de los casos (después de un inmueble) el bien más caro que compremos a lo largo de nuestra vida.
Para seguir, es un bien de larga duración, lo que implica tener que asumir una serie de gastos a lo largo de la vida del vehículo para garantizar su buen funcionamiento.
Todos estos factores hacen que nos pensemos mucho el coche que vamos a adquirir, pero una vez hecho, la relación que se establece con nuestro vehículo nuevo es al menos digna de analizar.






