
El Gobierno de Japón tiene varios problemas: la deuda pública más grande del mundo, pérdida de competitividad por la fortaleza del yen, los desastres naturales (terremoto, tsunami, catástrofe de Fukushima), el aumento de consumo de energías fósiles por reducción de uso de las nucleares, etc.
Para estimular una de sus industrias fundamentales, el automóvil, se mantendrán los impuestos bajos a los coches más eficientes, no hasta abril de 2012, sino hasta abril de 2015, coincidiendo con el año fiscal (1 abril a 31 de marzo). La exención va del 100 al 50%.
Los principales beneficiarios son los kei car (utilitarios de menos de 4 metros y hasta 64 CV), los coches híbridos y por supuesto los eléctricos. También salen favorecidos los modelos de medidas compactas en general, incluso con tecnologías convencionales, como el nuevo Mazda Demio SKYACTIV-G (en España, Mazda2).












