
Hace casi dos años uno de nuestros lectores nos mandó un material fotográfico muy inquietante sobre un Mitsubishi Lancer EVO IV abandonado en un pueblo con futuro incierto. Era una máquina muy preparada, con el volante a la derecha (origen inglés), óxido nitroso, escapes, asientos, llantas…
En 2009 el estado del coche era aún bueno, y digo era porque la cosa ha empeorado sustancialmente, en la imagen lo vemos tal y como estaba hace tres años. Por lo visto el dueño no pudo sacarlo de ahí por rollos de embargos, información que no puedo contrastar ni verificar, aunque las fotos hablan por sí mismas.
Es el típico caso de coche que paga por los pecados de su dueño, sentenciado a ser devorado por la naturaleza o por los vándalos. Aviso que las imágenes que vienen a continuación pueden herir la sensibilidad, que nadie diga que no le he avisado. Este es su estado actual:











