Citroën DS5 de François Hollande Si hay algo que en que los franceses dan ejemplo es en su chovinismo, son muy de lo suyo. Solo hay que ver la cantidad de Citroën, Peugeot y Renault que están por sus carreteras en relación a todos los demás fabricantes. Incluso el presidente de la República recurre al producto nacional, y con orgullo.
El último en hacerlo ha sido el recién investido François Hollande, que se decantó por el Citroën DS5 HYbrid. Ayer en el telediario pude verlo de pie, y me extrañó, porque hoy Citroën no tiene descapotables. Se trata de una adaptación hecha para la ocasión, de lona plegable, para que Hollande pueda saludar a la gente de pie, como sus antecesores en el cargo.
Lo curioso es que no hacía un día propicio para ello, porque Hollande se empapó de agua. Curiosamente, fue irse Sarkozy del Elíseo y aparecieron nubarrones. Luego tomó un avión para ir a Berlín y tuvo que regresar por culpa de un rayo. Iker Jiménez cree que Sarko dijo algo así como: “Hollande, ojalá te pagta un gayo”.









