El "tuning institucional" de los políticos

Como español y contribuyente me veo en la obligación moral de darle bombo a este tipo de situaciones. Recientemente el presidente del Parlament de Catalunya, Ernest Benach, ha sustituido su antiguo coche oficial, que acumulaba 250.000 Km. El recién llegado es un Audi A8 de plataforma larga, adquirido en régimen de renting, valorado en 110.000 euros.
Pero no satisfecho con el lujo y calidad de acabado del buque insignia de Audi, este señor ha desembolsado otros 20.000 euros de las arcas públicas para personalizar su coche a su gusto: escritorio de madera, conectividad Bluetooth, televisión, MP3 y un reposapiés, entiendo que para la zona trasera. Resulta risible sabiendo que el presupuesto del Parlament se ha recortado un 5,5% por la crisis.


