
En nuestro periplo por Dubái también le dedicamos un tiempo al Nissan Juke-R, esa macarrada de los ingenieros de Nissan, que demuestra que pueden hacer deportivo lo que quieran. Es un GT-R disfrazado de Juke, sinónimo de que con él tonterías, las justas. Solo hay dos unidades en todo el mundo.
¿Pero qué pintaba el Juke en Dubái? Fácil. Fue el pace car en la carrera de las 24 horas de Dubái, y ya que lo traían, aprovecharon para medirlo a coches de la talla del Ferrari 458 Italia, Lamborghini Gallardo LP560-4 y Mercedes-Benz SLS AMG. Fuimos testigos de tal evento. Tranquilos, hay fotos y vídeo en abundancia.
No solamente probamos el Juke-R brevemente, sino que participamos como primerísimos espectadores de una carrera entre el vitaminado Juke y sus rivales de alta alcurnia, para un corto que se publicará muy pronto. ¿Creéis en serio que podrá un Juke pasarse por la piedra a semejantes aparatos?







