
La unión entre el grupo Fiat y Chrysler va cristalizando poco a poco. Ya sabíamos que muchos modelos del grupo italiano iban a ser sustituidos por coches americanos, y al fin tenemos aquí una concreción de esa curiosa fusión.
En este caso hablaremos del Lancia Gran Voyager. En efecto, es una Chrysler Gran Voyager con el logo cambiado. Sin más. No se ha pretendido enmascarar la transformación, y la verdad es que no hubiera tenido mucho sentido. Es lo que es, y como tal se venderá en toda la red comercial de concesionarios Lancia.
En cuanto a la gama de motores disponible, habrá un diesel y un gasolina. El primero será un 2.8 litros CRD de 163 caballos (con un consumo medio de 8,4 litros cada 100 kilómetros), y el segundo un 3.6 de seis cilindros en V, combinado con un cambio automático de seis velocidades con convertidor de par, y un consumo medio homologado de 12,3 litros cada 100 kilómetros. Ni que decir tiene cuál de las dos opciones será la preferida en España.






