
A lo largo del año pasado os contamos cómo fue el programa Cash For Clunkers del Gobierno de EEUU, una especie de Plan 2000E. Se gastaron 3.000 millones de dólares de dinero público para estimular la venta de automóviles cuando los tres de Detroit se estaban asomando al abismo.
En un informe revelado esta semana, se ha sabido la cifra definitiva de operaciones: más de 542.000. Eso significa que se achatarraron más de medio millón de coches fabricados entre 1984 y 2008 que era menos eficientes que los que les reemplazaron. Análogamente, se vendieron muchísimos coches nuevos.
Para que os hagáis una idea, viene a ser la mitad de las ventas del mercado español del año pasado. Ese dinero se ha podido recuperar en gran medida gracias a los impuestos y a los intereses crediticios, pues te obligaban a financiar el coche. En la práctica, te lo podías comprar a plazos gastando lo mismo que a “tocateja”.






