De toda la vida los europeos hemos echado en cara a los estadounidenses que sus competiciones de coches son ná más ir en línea recta. Y bueno, algo de razón tenemos, pero sus competiciones también tienen su truco, lo que hay que tener claro es que cada coche es para su competición.
Lo que vemos en el vídeo es lo que pasó al meter un dragster en una carretera con curvas. Un acelerón y el coche se va recto sin ni siquiera poder empezar a meterlo en la primera curva. Veréis que en el título menciono carretera revirada y no circuito, porque esta carretera es el camino de entrada a la casa de Rod Millen en Nueva Zelanda. Rod Millen es una leyenda de las carreras que es además el padre de Rhys Millen.
Todos los años por su cumpleaños, el 22 de marzo, invita personalmente a amigos y pilotos al Leadfoot Festival a hacerse unas subidas a su casa por la pista de 1,6 km de largo. Sus invitados normalmente llevan coches clásicos de carreras, pero este año uno de ellos, Ron Hope, llevó su Rat Trap, un dragster construido en 1968 y con un largo historial de carreras de drag a sus espaldas hasta el día del accidente.











