
Cuando una cadena se rompe es en el eslabón más débil. Uno de los sectores más perjudicados por el final del milagro económico español es el del transporte por carretera, que está ofreciendo unas cifras alarmantes. Para los novatos en economía, la salud de este sector está muy relacionada con la bonanza de un país.
Empecemos por las matriculaciones, comparando con enero de 2008 las ventas de camiones pesados cayeron un 72,2% el mes pasado, es la mayor caída de la Historia según ANFAC y GANVAM. No sólo eso, en sólo medio año han desaparecido 6.000 empresas de transportes y se calcula que el 40% de la flota española (unos 200.000 camiones) están parados. Así difícilmente van a animarse las ventas.
Necesitan trabajo, que les paguen sus deudas y que les concedan créditos, de lo contrario peligra el futuro de miles de profesionales y sus familias. Los camioneros ya se pusieron en pie de guerra el año pasado por la subida del gasóleo, ahora volverán a movilizarse.










