McLaren: de ser el equipo de Senna, a ser un equipo de pena

Es sorprendente la degradación que ha sufrido una escudería tan legendaria como exitosa en apenas una temporada. McLaren ha pasado, en el mismo tiempo que se tarda en disputar 17 Grandes Premios, de ser la escudería elegante y ganadora que merece estar siempre en lo más alto sólo por su pedigrí, a ser una escuadra tramposa e irrespetuosa que ha revolucionado la Fórmula 1.
Ron Dennis ha pasado de ser el valiente jefe de equipo con las suficientes agallas de meter en un mismo box a parejas tan impactantes como Lauda-Prost, Senna-Prost o Raikkonen-Montoya, a ser un absolutamente superado por la situación vendedor de igualdad inexistente. Aunque por alguna extraña razón, nunca antes había quedado tan en evidencia. Y si no que le pregunten sobre Ron a David Coulthard, o a Juan Pablo Montoya, o a Kimi Raikkonen, o…



