Los Hummer son para muchos un icono del capitalismo, del derroche de dinero y de la contaminación ambiental más pura y dura. Así los coches de la antigua marca de General Motors suelen ser utilizados como objeto reinvindicativo y artístico como ya hemos visto en otras ocasiones, principalmente con el Hummer-diligencia.
Todo se trataba de la obra de un artista llamado Matthew Harrison, que creó su obra en torno a un Hummer H3 para un evento de arte contemporáneo que se celebra en Londres llamado Zoo Art Fair.
Y ahora otro artista, en este caso un tal Jeremy Dean ha llevado el concepto “Hummer-diligencia” un paso más allá con la creación de un auténtico carro de caballos partiendo de un Hummer H2. Su obra ha sido considerada por The New York Times como un “recuerdo rodante de lo que puede pasar cuando el combustible se agote”, o “una protesta contra un modo de vida insostenible”.











