Parece que cada vez la sociedad es cada vez más consciente de la necesidad de cuidar el medio ambiente, y por eso algunos centros comerciales han decidido reservar algunas plazas dentro de sus aparcamientos para aquellos que cuenten con un vehículo ecológico, en un intento de fomentar estos vehículos, o simplemente, mejorar su imagen.
Lo curioso es que la mayoría de la gente que usa estas plazas, identificadas claramente, no tiene un vehículo que cumpla con los requisitos. Solo se me ocurren tres razones por las que alguien podría comportarse de esa manera, y sinceramente, aunque sospecho que son las dos últimas las principales.
En primer lugar es posible que algún despistado no se haya dado cuenta de que la plaza en la que está aparcando esta pintada de verde, y es posible además que piense que están situadas al lado de los accesos de manera casual. Concedamos el beneficio de la duda a algún conductor.
No obstante, mucho me temo que las dos principales razones son el pasotismo y la falta de educación. Hay personas que piensan que eso de los coches ecológicos es una auténtica chorrada, y por tanto, no tienen porque respetar una sencilla norma, ya que carece de fundamento.











