
Ya lo dijimos en el previo de las 24 horas de Le Mans. La edición de este año iba a ser un nuevo duelo entre Audi y Peugeot, pero contrariamente a los últimos años en los que cada marca había destacado en velocidad o fiabilidad, en 2011 todo estaba muy igualado.
El jueves vivimos la clasificación más apretada de la historia con seis coches en medio segundo y durante la carrera, la rivalidad fue máxima. Una rivalidad esperada y que tuvo consecuencia uno de los finales más apretados que se recuerdan. Pero aunque apretado, hubo algo que no cambió. Audi volvió a llevarse la victoria. Una de esas que saben mejor porque cuesta mucho conseguirlas
La diferencia entre el primer clasificado, el Audi R18 de Marcel Fässler, André Lotterer y Benoit Treluyer y el Peugeot nº9, fue de unos escasos 14 segundos de diferencia. 14 segundos tras 24 horas de carrera…Pero eso fue nada más que el final.










