
Como sabéis, Ben Collins fue durante mucho tiempo The Stig, el probador enmascarado del programa Top Gear. Leo en un periódico australiano un artículo de su puño y letra en el que habla de los coches que menos le gustaron. No, no se refiere al Nissan Leaf, ese le gustó.
La lista está encabezada por el Alfa Romeo 8C Competizione, un superdeportivo italiano con motor V8, que le decepcionó con el comportamiento de la suspensión y de los frenos. Siendo la opinión de un piloto, me parece como mínimo reseñable. Es el único deportivo de la lista.
Mucho menos sorprenderá que no le gustase el Fiat Multipla, el monovolumen de seis plazas que se hacía querer cuando se cerraban los ojos. Se sintió ridículo tras su volante. También va en la lista el Cadillac Escalade, un gran SUV de lujo hecho para Estados Unidos (principalmente).











