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Circulación densa en carretera

Bueno, pues ya tenemos algo más sobre lo que discutir. Ayer mismo el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, dejó ir durante una reunión interna de su partido lo que podría ser el criterio para establecer los límites de velocidad que conoceremos tras la próxima reforma legal: según sea la anchura de la calzada, a 130 km/h, a 90 km/h o a 70 km/h.

Fernández Díaz comentó el dato con sus correligionarios del Congreso y el Senado que están en la Comisión de Seguridad Vial, y también con los representantes de las comunidades autónomas donde gobierna el Partido Popular. Desde la DGT, sin embargo, no cierran la puerta a ninguna posibilidad, dicen que todo está en estudio. Vamos, que esto es un globo sonda de libro.

Límites de velocidad en carretera

Cuando un límite demasiado bajo es peligroso

En cuanto a los límites anunciados (o propuestos o esbozados o lanzados a los medios, o lo que sea), ¿qué decir? Pues que se reduce la velocidad en carreteras que tienen una velocidad de diseño superior a 100 km/h, lo cual puede dar más problema que solución, y que se reduce a 70 km/h por ley la velocidad en una red de carreteras secundarias en la que en muchas ocasiones 70 es temerario.

La velocidad de diseño es la velocidad máxima que, en condiciones de seguridad, se puede mantener en una determinada sección de la carretera si las condiciones son favorables. Todas las carreteras se diseñan (o deberían) para las mayores velocidades que sean compatibles con los niveles que se fijen en cuanto a seguridad, movilidad y eficiencia, balanceando esto con las restricciones de tipo económico o de impacto social y medioambiental.

Además, la fijación de un límite debe ser coherente con la velocidad de diseño de una vía. Ambas cifras no deben ser iguales, porque si se fijara como límite la velocidad de diseño nos quedaríamos sin margen para el error, y aumentaría la siniestralidad, pero sí coherentes. Creíbles.

Límites de velocidad en carretera

Si el conductor percibe que el límite se ha fijado artificialmente (o artificiosamente) muy por debajo de la velocidad de diseño, se genera un problema de seguridad vial porque compensará el exceso de celo del legislador con un exceso de velocidad. No es una paradoja, es que los conductores no son tan tontos como se les presume a menudo: evalúan continuamente, y en función de lo que evalúan se comportan. Por lo tanto, más que limitar, hay que educarlos y formarlos para que evalúen bien.

Y lo de las carreteras malas a 70 km/h por ley… pues más de lo mismo. Las carreteras de calzada más estrecha no precisan tanto un solo límite genérico como límites específicos propios para cada tramo o, mejor aún, adecuación de la velocidad a las circunstancias, como hacemos al circular en zona urbana. Y si ya el Ministerio de Fomento comenzase a plantearse en serio la erradicación de las calzadas estrechas como una prioridad real, quizá saldríamos ganando más. Muerto el perro…

Límites de velocidad en carretera

En autopistas y autovías, 130 km/h

¿Y en autopista y autovía? Pues 130 km/h y contentamos a las masas. Quizá sea este el único límite que no va a dar problema de aceptación. Eso sí, existe un nimio detalle que a saber si se ha contemplado: una preocupante cantidad de conductores que no comprenden la necesidad de ampliar la distancia de seguridad cuando aumentan la velocidad de marcha.

Es decir, que el aumento de los límites de velocidad en autopistas, unas vías que dado su diseño pueden aguantar perfectamente esos 130 km/h y más, puede constituir un riesgo adicional si no va acompañado de una campaña machacona hasta el vómito que nos recuerde el espacio que necesita por delante un trasto de tonelada y media que se mueve a más de 36 m/s.

Circular a 130 km/h

De todas formas, en el fondo, tanto da que se fijen ahora estos límites, porque esto de cambiar las señales y ponerlas de 130 km/h es más una regularización de la situación que una novedad. Es decir, que en términos de mercado, que quizá es de lo que se trata todo, disminuirá la recaudación menor en las autopistas y autovías.

Me queda la duda de saber cómo se resolverán los problemas de algunos accesos en el caso de las autovías. Intuyo que se fijarán límites específicos para esas zonas… con su radar correspondiente. Y ahí es donde puede tener problemas más de un conductor si no va pendiente de las señales. Que debe ir pendiente, una cosa no quita la otra.

Circulación por autovía

Adecuar la velocidad al ancho de la calzada

130, 90, 70… Dejando aparte los numeritos concretos que tanta polémica suelen levantar, hay algo que me llama la atención en positivo de las palabras lanzadas por Jorge Fernández Díaz. Se cambia el criterio para la fijación de los límites y se toma como base la anchura de la calzada, la anchura de la superficie útil de circulación, para establecer los límites de velocidad.

Esto es interesante, porque hasta ahora una carretera convencional merece los 100 km/h o 90 km/h (más 20 km/h para adelantar si conducimos un turismo o motocicleta sin que el vehículo adelantado circule ya a la máxima) si se da alguna de estas dos condiciones:

  • que la vía tenga dos carriles para alguno de los sentidos,
  • que la vía tenga un arcén pavimentado de al menos 1,50 metros de ancho.

Así, el criterio de adecuación de velocidad al ancho de la calzada hasta ahora estaba presente, por medio del número de carriles en los que la calzada se subdivide. Pero puede suceder que simplemente con tener un arcén ancho, la vía pase a ser considerada merecedora de un límite de 100 km/h. Y eso, por definición, ha sido siempre una aberración. ¿De qué sirve, en un plano teórico, tener arcenes anchos si, también en teoría, no debemos usarlos más que para circular con determinados vehículos y por motivos de emergencia?

Total, que el criterio de adecuación de la velocidad al ancho de la calzada es muy correcto. De hecho, es el que usamos en ciudad y, salvo animaladas, suele funcionar. ¿Es un criterio válido para carreteras? Psé, según se mire, pero es que el criterio del que partíamos, modular la velocidad en función de la anchura del arcén, era surrealista. Así que habrá que decir que, si se confirma el globo sonda, en este aspecto el titular de Interior ha dado en el clavo. Con el martillo de lado, eso sí.

Vía | El Economista
En Motorpasión | 2013 será un año movidito en materia de Tráfico y sus leyes, Límites de velocidad

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