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Según Nissan, el Leaf sería competitivo por precio en su segmento si todos los compactos fueran equipados a tope. Por eso, ha diseñado un paquete cerrado en el que los extras posibles en otros coches, en el suyo son de serie. Es una apuesta fuerte, que solo deja al comprador elegir si quiere o no una pequeña placa solar situada en el alerón trasero.

El precio inicial del eléctrico es de 31.381 euros. Para obtener el final es necesario descontar la ayuda estatal de 6.000 euros proporcionada por los planes de la Estrategia E4 de Ahorro y Eficiencia Energética en España. Si a los 25.381 resultantes, exentos de impuesto de matriculación, les sumamos el 18% de IVA, obtendremos los 29.950 euros de venta al público.

Sin embargo, posiblemente también habrá que pagar a la compañía eléctrica para que instale en nuestro domicilio en equipo de recarga, con un coste de al menos 1.200 euros. Por tanto, lo normal es que el precio operativo quede en 31.150. ¿Son el equipamiento y la seguridad capaces de compensar esto?

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Equipamiento

Hay un accesorio que en otro tipo de vehículos es opcional pero que en los de movilidad eléctrica resulta indispensable. Se trata del navegador, porque las gasolineras ya no van a aparecer cuando las necesitemos y, por tanto, habrá que buscarlas. También, porque nuestra autonomía es mucho más limitada que en un coche convencional.

Así, Nissan ha incrustado en el Leaf una pantalla táctil a color LCD de 7”, cuya función principal es permitir que un sistema de navegación Nissan, de actualización automática, nos guíe hacia dónde queramos ir y, en especial, a través de la infraestructura de reabastecimiento de energía disponible en la zona.

Funciona como siempre: metemos el destino y cedemos nuestra autoridad a la voz electrónica. Con la particularidad de que ahora también seremos asesorados sobre los postes de recarga intermedios y más cercanos al punto de partida o de llegada. Además, una circunferencia nos indicará el radio de autonomía teórica del coche. Eso sí en una única dirección; sólo de ida, no de vuelta.

El software que pilota todo esto se llama CarWings. Lo gracioso es que no acaba en nuestro hipotético coche. Está conectado a un servicio global organizado por Nissan al que puedes llamar gratis para que te atiendan personalmente. Solucionan preguntas de todo tipo y permite incluso poner reclamaciones.

Pero lo más importante es que gestionan las grúas de Nissan, encargadas de recogernos si nos quedamos tirados durante el primer año.

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Además, CarWings puede utilizarse también desde el ordenador o el teléfono móvil. De hecho, en ellos sus posibilidades aumentan. Nos permite, entre otras cosas, conectar la carga, la calefacción o planificar rutas por control remoto. Así no habrá que bajar al garaje cuando empiecen las franjas horarias energéticas valle y supervalle; podremos calentar o refrigerar el coche antes de meternos dentro (y sin cargo a las baterías), o diseñaremos nuestro trayecto con más calma.

Si hay alguna incidencia en los dos primeros procesos seremos avisados por e-mail. También, si se nos olvida poner a cargar el Leaf a la hora acostumbrada.

CarWings llevará tus estadísticas mediante su historial de conducción. Éste contempla, entre otros parámetros, la distancia de conducción, el consumo energético, el ahorro o el tiempo del recorrido. Con periodicidad diaria, mensual y anual. Es útil para poder saber cómo ser aun más eficientes en nuestra conducción.

nissan-leaf-prueba-37c.jpgCarWings en su interfaz de ordenador, en la pestaña de “Batería y carga”

Pero lo más divertido es que te hace sentir parte de una comunidad de propietarios. Existen clasificaciones regionales y mundiales sobre todos los parámetros anteriormente mencionados, y más. Te registras y a participar.

¿Os acordáis del medidor de eficiencia energética mediante abetos que os contaba ayer? Un tal kokuden, japonés en primera posición de ese ranking específico, se ha sacado 265 en los 2000 kilómetros que lleva este mes. Lo único que echo en falta es una interfaz de chat para preguntarle cómo rayos lo ha conseguido.

La suscripción a CarWings es gratuita durante los cinco primeros años después de la compra. Con posterioridad se establecerá una tarifa de pago, aun sin determinar. Finalmente, es necesario apuntar que alguna que otra vez su parte electrónica nos ha mandado a un punto de recarga que no existía. Esto es algo que no afecta a su eficacia pero que ponemos en vuestro conocimiento y el de Nissan para que todos estemos al tanto.

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Otro dispositivo que destaca en el Nissan Leaf es la cámara trasera. Con un objetivo gran angular, resulta realmente eficaz a la hora de moverse marcha atrás. Tanto que, después de un primer vistazo, no vuelves a retorcerte el cuello y te centras exclusivamente en la pantalla del navegador.

Por otro lado, como no podía ser de otra manera (hubiera sido realmente penoso), el cable de recarga del coche viene incluido en el pack. Tiene seis metros y puede ser utilizado en tomas de corriente monofásicas a partir de 10 amperios. Eso sí, está prohibido usar alargadores con él.

Los faros antiniebla y los cristales tintados son de serie, así como también el equipo de sonido con seis altavoces radio-Cd MP3 (no suena nada mal) con conexiones USB, iPod y entrada auxiliar; y el Bluetooth.

El climatizador es monozona con filtro antipolen, una opción que, al igual que el control de crucero con limitador de velocidad, es bastante coherente teniendo en cuenta el tipo de vehículo que es. Un climatizador bizona es ineficiente por definición.

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Los faros son de activación automática y tienen LEDs, mientras que el sistema de limpiaparabrisas también funciona a la primera gota de agua sin necesidad de que movamos palanca alguna.

Mandos en el volante para todo, llave inteligente, freno de mano eléctrico, botón start/stop, asientos abatibles y retrovisores plegables electricamente completan, junto con lo mencionado en las otras partes de la prueba, el pack de serie.

Por último llegamos a la única y solitaria opción, una pequeña placa solar situada en el centro del alerón trasero. Su función es ayudar a la recarga de la batería auxiliar común de 12 voltios, de la que se surten los accesorios eléctricos (navegador, radio… no faros ni climatización u otros vitales) del Leaf.

No se ofrecen asientos calefactables, algo que quizá sería energéticamente eficiente. Tampoco tapicería de cuero o alarma antirrobo. A partir de aquí, solo hay personalización vía postventa.

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Seguridad del Nissan Leaf

El Nissan Leaf obtuvo al año pasado cinco estrellas EuroNCAP. Concretamente, el desglose de sus puntuaciones es el siguiente. En adultos saca un 89 sobre 100, siendo las únicas zonas mejorables, sin llegar en ningún caso a suspender, los muslos y las rodillas en colisión frontal y el cuello en trasera.

Respecto a los niñ@s, obtuvo la máxima puntuación para los pequeños de un año y medio. Si añadimos la de los de tres, queda en 83/100.

En cuanto a protección para peatones, es calificado con 65. Las cabezas de los niños y las piernas quedan especialmente protegidas. Finalmente, la asistencia electrónica a la seguridad, último ámbito escrutado, obtuvo un 84. Pasó el examen de control de estabilidad y de crucero así como el de los avisadores acústicos de los dos cinturones delanteros.

ESP, ABS y reparto electrónico de frenada son, como viene siendo universal, de serie. Asimismo, el Leaf nos ofrece sus seis airbags en caso de accidente: frontales, laterales y de cortina; así como también cinturones delanteros con tres puntos de anclaje, doble pretensor y auto-limitador de carga. Atrás hay tres cinturones con dos fijaciones ISOFIX.

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No tiene airbags laterales traseros, aunque posiblemente sea cosa del diseño.

Por otra parte, hay gente que le tiene miedo al alto voltaje de los vehículos eléctricos. En condiciones normales las zonas electrificadas están perfectamente selladas. Pero, ¿Y en caso de accidente? Nissan afirma, y nosotros le creemos, que en caso de que se produzca un cortocircuito o una fuga el suministro de electricidad se interrumpe de manera inmediata.

En realidad, en este sentido el Leaf es más seguro que los coches convencionales a gasolina y diésel. Haría falta una colisión gravísima para que las baterías, alojadas en el centro del vehículo y protegidas por chasis, subchasis y habitáculo, empezasen a verter su ácido.

Y hasta aquí llegamos con esta tercera parte. Mañana publicaremos la cuarta, de valoración y ficha técnica, con toda la información que todavía queda en el tintero y un juicio personal. Espero que no faltéis a la cita.

En Motorpasion | Nissan Leaf, prueba (exterior e interior, conducción y dinámica, valoración y ficha técnica)

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