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Jeep Wrangler Moab

El Jeep Wrangler vive un momento dulce a pesar de la que está cayendo, gracias al auge de las compras en países como China. Incluso en España, le van las cosas mejor que a la media del segmento, muy castigado por la crisis. Es uno de los pocos todoterreno puro que quedan en el mercado.

Después de la presentación en el Salón de París, llega a España el Jeep Wrangler Moab, serie limitada a 75 unidades, con un precio de partida de 35.500 euros. Está basado en el Wrangler Sahara (en blanco en la imagen) y está un poco más próximo en capacidades al Wrangler Rubicon al tener el diferencial trasero de deslizamiento limitado Trac-Lok.

A España va a llegar a partes iguales en carrocería corta y larga (Unlimited), y en manual y automático. Los coches ya se pueden pedir, parte de las 75 unidades ya ha llegado y el resto están en camino. No hay ninguna opción. Hay dos colores disponibles, el rojo langosta y el negro sólido.

Jeep Wrangler Moab lateral

El Wrangler, en pocas palabras

Cuando digo que es un todoterreno puro, es que lo es. Tiene dos ejes rígidos Dana®, tracción total conectable, caja reductora (2,72:1), bastidor de largueros y travesaños, dirección de recirculación de bolas, etc. Todavía no se ha convertido en un SUV, aunque cada vez más clientes lo usan como tal, ¡para ciudad!

El modelo más capaz es el Wrangler Rubicon, que puede desconectar la estabilizadora delantera (para aumentar recorrido de suspensión), la reductora tiene relación 4:1, puede bloquear los ejes delantero y trasero, y dispone de protecciones adicionales.

El Wrangler Moab, gracias al eje trasero con Trac-Lok puede mandar más par a la rueda que tracciona mejor gracias a un sistema de multiembragues, lo cual le da ventaja sobre Wrangler Sport (básico) y Wrangler Sahara. También tiene las llantas negras que usa el Rubicon de 17 pulgadas.

Jeep Wrangler Moab capó La joroba del capó es un homenaje al shaker de los muscle de los 60-70

Diferencias entre el Wrangler Sahara y Wrangler Moab

Los paragolpes y pasos de rueda son de plástico negro y aguantan de todo hasta 12 km/h de golpe. El logotipo “Jeep” es negro, tiene el capó con joroba (guiño a los muscle car) y luce los vinilos “Moab”. Las llantas son de 17” con neumáticos adaptados para circulación en condiciones complicadas.

También tiene los cristales traseros tintados, tapa de depósito negra MOPAR y estribos laterales Rock Rails. El techo duro es desmontable, así como las puertas, y tienen huecos específicos en el maletero para guardarlos. También se puede abatir el parabrisas si se desea (fuera de carretera).

En el interior, veremos asientos de cuero McKinley calefactados (ningún otro Wrangler los tiene), volante de cuero con costuras grises, asidero de guantera específico, alfombrillas MOPAR Slush (motivo de huella de neumático), control de velocidad y sistema multimedia Uconnect Tunes con navegador y altavoces Infinity de 385 vatios.

Jeep Wrangler Moab interior Los asientos de cuero, alfombrillas y tirador de guantera son específicos del Moab

Otras ventajas en equipamiento son el Bluetooth, retrovisores eléctricos y calefactados, el Stop&Start en versión manual, ordenador de a bordo EVIC, volante regulable en altura, luces automáticas, disco duro de 30 GB y conector USB. En teoría, el Moab es adecuado para conductores “urbanos”.

Progresivamente el Wrangler ha evolucionado partiendo del ultratosco Willys de la Segunda Guerra Mundial hasta ser un todoterreno más civilizado. Pero encontraremos bastante diferencia respecto a un SUV, y sigue siendo más un vehículo para fuera de carretera que para circular por ella, máxime en ciudad.

Además de las ayudas a la conducción en carretera (ABS, ESP, control antivuelco) tiene además el control de ayuda al descenso (solo cambio automático) y el asistente de arranque en pendiente (HSA). Tiene dos airbags frontales delanteros y los laterales. Como los turismos hace 10-15 años, vaya.

Jeep Wrangler Moab exterior

Breve prueba dinámica del Wrangler Moab

Habiendo solo unas pocas unidades de prueba para muchos periodistas, el tiempo de prueba por cabeza era muy breve. Si quería sacarlo fuera de carretera, tenía que espabilar a base de bien. Conduje primero un automático corto, después un automático largo y finalmente un manual largo.

De una carrocería a otra las diferencias son muy perceptibles, la distancia entre ejes hace muy ágil al corto, tanto en prestaciones todoterreno como en circulación por entorno urbano. Como la dirección es muy indirecta, es como el timón de un barco, si conducimos de forma agresiva más vale que tengamos manos ágiles.

Las inercias están muy presentes en el Wrangler por su peso, y no olvidemos que tiene un centro de gravedad elevado. En una rotonda donde un turismo ni protesta, el Wrangler pide ayuda al ESP para no derrapar y ponerse a dos ruedas. Un todoterreno puro tiene a fin de cuentas sus desventajas.

Jeep Wrangler Moab rueda Neumáticos 215/75 R17 Goodyear Wrangler de tipo todoterreno

Los neumáticos de tacos son muy buenos para campo, incluso para subir una pendiente con hierba mojada, pero en ciudad no son los más adecuados. Transmiten ruido y las distancias de frenado son superiores a las de un SUV similar en tamaño. Eso sí, aíslan mucho del suelo y los resaltos nos darán risa, tienen mucho perfil.

Circulando en autopista, nos vamos a sentir más cómodos a 100 km/h que a 120 km/h, por sonoridad, consumo de combustible y vibraciones. Aunque esté nuevo, el Wrangler no deja de ser un poco tosco. Me consumió menos circulando por zona urbana que por autopista a velocidades estrictamente legales.

Si el ruido no es molesto, el equipo de música con siete altavoces pueden hacer callar por completo al motor Diesel, que es ruidoso. El equipo de música del Wrangler normal suena solo un poco peor, el sistema Infiniti da una calidad de sonido muy satisfactoria.

Jeep Wrangler Moab cambio automático Cambio automático de cinco relaciones con manejo secuencial

¿Manual o automático?

La caja automática sigue los cánones de las clásicas transmisiones de convertidor de par: lenta de reacciones, aumenta el consumo y es ideal para quien no le gusta cambiar. Para todos los demás, nos quedaremos con el cambio manual ¡de calle! La experiencia de conducción cambia por completo.

La palanca manual tiene un toque retro que me encanta, está orientada al conductor, es larga y vibra como una flamenca bailando. Me gusta. Su accionamiento es mecánico y duro, uno se siente mucho más macho cuando pasa de una marcha a otra. Y cuando metemos la reductora, ya es la catarsis, hay que hacer fuerza.

El manual tiene la parada de motor automática. Lógicamente notaremos tanto la parada como el arranque, es un motor que no pretende ir aislado. Como es un motor 2.8 CRD de cuatro cilindros, es tosco, pero tiene mucha fuerza si hundimos el acelerador. No en vano son 200 CV de potencia.

Jeep Wrangler Moab cambio manual Caja de cambios manual de seis relaciones, de estilo muy retro

Si elegimos automático de cinco velocidades tendremos 460 Nm de par máximo (1.600-2.600 RPM), pero si es manual la cosa se queda en 410 Nm (2.600-3.200 RPM). Tiene las prestaciones típicas de un compacto de 100-110 CV, y un consumo homologado de 7,1 l/100 km con cambio manual.

Lo del consumo no se lo cree ni él. Con una conducción muy suave he andado entre 9 y 10 l/100 km, saliendo a autopista la media se me ha ido a 12 l/100 km en automático, pero el coche marcaba antes un consumo medio de 13,8 l/100 km. Puede gastar lo que se quiera por encima de 9 l/100 km.

En campo, usando las reductoras y demás, el consumo subirá a ritmo de compacto en circuito, que nadie se asuste. No hay versiones gasolina en España, el Pentastar V6 es una ruina en nuestro mercado con los precios del combustible que sufrimos. No se han planteado versiones de GLP.

Jeep Wrangler Moab consumo En la prueba el Wrangler Moab gastó entre 9 y 12 l/100 km según el ordenador de a bordo

¿Ciudad? ¿Campo? ¿Cómo va?

En zona urbana notaremos que es un vehículo pesado, poco ágil y que requiere pensarse las maniobras. Si no encontramos un hueco de aparcamiento de nuestro tamaño es tan fácil como pegar paragolpes, meter la reductora y darle un achuchón. Arrastraremos a quien no dejó sitio suficiente.

Aunque hay quien lo considere un vehículo urbano, me parece tan absurdo para ese uso como un superdeportivo, simplemente no es su ambiente. Aunque sea más agradable de usar que un Defender (que ya es un vehículo industrial), cualquier SUV nos parecerá más agradable de conducir, aunque emane menos testosterona. ¡No tiene ni reposapié izquierdo!

En campo es otra cosa, porque no es tan sensible como un SUV a imperfecciones del asfalto, baches enormes o superficies complejas. Ni siquiera hacer falta conectar la tracción total en gran cantidad de ocasiones. Si la ponemos, se mete por donde queramos que se meta, hasta que el SEPRONA diga lo contrario.

Jeep Wrangler Moab reductora Detalle de la caja reductora: 4×2, 4×4 normal y 4×4 reductora con relación 2,73:1

En ciudad sí que notaremos que la propulsión trasera (4×2) puede hacer patinar las ruedas si salimos en primera a fuego, porque las ruedas patinan un poco. En autopista hay que circular en modo 4×2. Para meter las reductoras hay que estar parado, pero el cambio de 4×2 a 4×4 puede ser a baja velocidad.

Con el Wrangler Moab ya es la tercera serie especial que se comercializa recientemente, primero vino el Wrangler Arctic y después el Wrangler Mountain, que mi compañero Javier probó el año pasado en condiciones más camperas. El que quiera uno, que no se lo piense mucho, solo hay 75.

Precios del Jeep Wrangler Moab

Independientemente del color, los Wrangler de dos puertas (corto) salen por 35.500 euros, y si lo queremos de cuatro puertas (largo o Unlimited) hay que aflojar 37.950 euros. La elección de cambio automático encarece el precio otros 1.500 euros. Como dije antes, no hay más opciones que color, caja de cambio y carrocería.

Ver galeria completa » Jeep Wrangler Moab (presentación) (20 fotos)

Y a continuación, la galería de fotos oficial con todo lujo de detalles:

Ver galeria completa » Jeep Wrangler Moab (oficial) (64 fotos)

Los gastos del viaje para esta presentación han sido asumidos por la marca. Para más información consulta nuestra guía de relaciones con empresas.

En Motorpasión | Jeep Wrangler Moab, otra edición especial en París

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