Avus Performance es un preparador alemán que aparentemente sólo se dedica a vender e instalar piezas de otras firmas conocidas como Sportec o Vath. Sin embargo, parece que saben acertar justo en el punto adecuado a la hora de reinterpretar un coche.
El Nissan GT-R, que va camino de llevarse el premio al deportivo de la década, es un coche complicado de modificar: la ingeniería japonesa no parece estar diseñada para cambiar ni un milímetro. Lo que sí es posible es darle un maquillaje que cambie radicalmente su aspecto pintándolo de negro mate.
Sus deportivas formas, mezcladas con el aire de brutalidad que le dan las superficies planas con pintura negro mate, crean un crisol de sensaciones que sólo nos dejan la opción de arrodillarnos ante él y llorar de miedo ante tal máquina. Podrá gustar o no, pero la etiqueta de “Peligro, máquina brutal” no se la quita nadie.
Para poder votar este producto tienes que identificarte o registrarte aqui
Para hacer un comentario es necesario que te identifiques aqui