
El título es la frase que se me viene a la cabeza al leer esta historia. Resulta que un policía inglés circulaba en su Ford Galaxy de patrulla por una zona limitada a unos 50 km/h (30 mph)... ¡al triple de velocidad!, unos 150 km/h (91 mph). Y no iba en ninguna persecución ni servicio de urgencia.
Pensaréis que es injusto que ellos no paguen multas… pero parece que no es así, ya que este policía se encontró con un radar delante de sus narices y decidió frenar a fondo… perdiendo el control del vehículo y chocando. Toda una demostración de responsabilidad y control.
Vía | autoblog.com

En el puente de Semana Santa a la salida de Sevilla, el conductor de una de las patrullas de los Guardias Civiles iba fumando... ¿ellos si pueden mientras trabajan?
Hoy para el partido Almería-Recre, el alcalde de Huelva ha salido a las 6:30 de la mañana y en Almería llegó delante de mis narices a eso de las 10:30, las cuentas no me salen porque yo he durado 7 horas. ¿Pagaran las multas por velocidad?