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Carretera patrocinada

Tengo un tic nervioso en un ojo, menos mal que nadie me ve. Así me quedo tras leer que la línea 2 del Metro de Madrid pasará a tener como apellido una conocida empresa de telecomunicaciones. Cada día me parece menos absurdo que acabe pasando lo mismo con la red de carreteras del Estado, o de las autonomías…

Tenemos preocupantes antecedentes. La liga de fútbol profesional, la liga ACB, el teatro Calderón… ya no se llaman como antaño. Ahora tienen pegados nombres de empresas. El día menos pensado la A-4 pasará a llamarse ruta Audi A4. No me he vuelto loco, es una posibilidad bastante real.

Como ya sabéis, con la crisis, casi todas las partidas presupuestarias han sufrido recortes, quitando los abultados sueldos de los gestores y no-gestores, que van en último lugar. El mantenimiento de carreteras ha bajado y empiezan a decirnos de soslayo que las carreteras no se pueden mantener con dinero público.

Carreteras

Ya hemos visto varias amenazas, desde la parte estatal y autonómica, de poner peajes —ya sean blandos o hardcore— en carreteras pagadas entre todos o entre todos y los fondos de cohesión europeos. Es decir, hablaríamos de un repago, tripago, copago o como queráis llamarlo.

La fórmula ya ha sido instaurada en Portugal, primero en la conexión con Galicia, después en la conexión con Andalucía, y después en casi toda su red viaria. ¿Resultado? Desplome del tráfico por autopistas y su desvío a carreteras mucho más peligrosas. Dentro de poco las autopistas de Portugal tendrán el mismo tráfico que el aeropuerto de Castellón.

En nuestro país, varias autopistas de peaje están en quiebra. Las razones básicas son tres:

  • Cuentan con un trazado alternativo más que decente
  • Las previsiones de tráfico fueron excesivamente optimistas
  • Los costes de expropiación se calcularon como muy bajos, pero como la Justicia pidió que se pagase el precio justo, dichos costes se dispararon

Autopistas de peaje

Ya los peajes clásicos están en crisis, como para poner más

Hace escasas horas leía un artículo de El Confidencial sobre la AP-66, que conecta Castilla y León con Asturias. Como los conductores cada día nos sobra menos dinero para peajes, la N-630 está recuperando tráfico y los negocios de la zona lo empiezan a notar. Esto se puede apreciar en otros tantos lugares de España.

Los más conspiranoicos pensamos que la reducción de límites de velocidad en carreteras convencionales que se aprobará este año allana el camino para la instauración masiva de peajes en las autopistas y hacer menos atractivas las carreteras convencionales como alternativa (o más rentables las multas).

En muchos casos no hay escapatoria, ya que la autopista se construyó encima de la vieja nacional. Pero los navegadores GPS podrían hacer que los españoles redescubriesen el circular por las carreteras que transitaron sus padres antes que ellos, cuando era la única carretera que había. Como en los viejos tiempos.

Autovía A-3

¿Pero no estábamos hablando de patrocinios?

Sí, pero quería dejar clara esa cuestión antes de continuar. Supongamos que la administración X necesita dinero para la carretera Y pero no quiere poner peajes para no pagarlo en las próximas elecciones. Se ofrece la empresa Z para solucionar el problema mediante una fórmula de patrocinio.

Como si lo viera. Por ejemplo, la A-3 podría llamarse Autovía Antena 3. En los hitos kilométricos, el logotipo de la cadena. En los carteles de autovía, lo mismo. Carteles publicitarios bien visibles para que ningún subconsciente los eluda. Ahora pensad en una cadena de televisión que no se llame Antena 3. ¿Cuál os sale?

Personalmente, si he de elegir el pagar por circular por una carretera de construcción pública o tragarme más mensajes publicitarios, opto por lo segundo. Fórmula similar se aplica en la mayoría de sitios de Internet, donde no se paga por uso, sino que lo financia la publicidad. Motorpasión no es una excepción, no.

Automóvil y billetes

Podemos pensar en fórmulas alternativas, como financiar las carreteras con multas. Adelantamientos por la derecha, hablar por el móvil, estorbar la circulación por el carril incorrecto… establecer un sistema a lo norcoreano en el que no se escape ni el tato, y el que la haga la pague. Creo que no resulta muy atractivo.

¿Y si la financian los que se salten los límites de velocidad? Oh, ya está inventado, y no cazan a tantos como para que eso sea rentable. Habrá que pensar en otra cosa… Si por agotamiento mental llegamos a la fórmula del patrocinio comercial, ¿preferimos eso o tener que pagar por uso?

Como mi opinión personal es eso, mía, os animo a que empecemos un debate. ¿Aceptaríais tal cosa?

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