
Vamos con los frenos, esos elementos de nuestro coche que nos pueden hacer tanto suspirar aliviados al evitar un choque inminente funcionando a pleno rendimiento o pegarnos un susto morrocotudo por llevarlos en mal estado. De ellos depende nuestra seguridad y por ello es muy importante llevarlos en buen estado.
Los dos componentes de nuestro sistema de frenos que normalmente se ven afectados por el mantenimiento son las pastillas o las zapatas de freno y el líquido de frenos (fluido hidráulico). Mientras los elementos frenantes se sustituyen cuando están desgastados, el fluido hidráulico se sustituye cada cierta cantidad de kilómetros/años o dependiendo del vehículo adicionalmente cada cambio de pastillas/zapatas. También los discos de freno pueden entrar en el mantenimiento, por lo que también dedicaremos un poco de espacio en este especial de mantenimiento a hablar de ellos.
Vibraciones al frenar, pastillas que gritan por un cambio, comprobar el desgaste de un disco de freno, entre otras cosas que trataremos en este post. No podemos evitar intentar que os manchéis un poco las manos, aunque solo sea para comprobar el estado de las pastillas de vuestros coches.
Vamos allá.

Ya sabemos que un sistema de frenado sirve para detener nuestro vehículo, ahora vamos a echar un ojo desde el punto de vista del mantenimiento. Sin embargo para ello nos hace falta volver a los básicos del sistema de frenado. El frenado de un vehículo se produce por la aplicación de un elemento fijo unido al automóvil (la pastilla o la zapata) contra uno móvil unido a las ruedas (disco o tambor).
Cuando se aplica la pastilla contra el disco o la zapata contra el tambor, se produce un rozamiento por el que disipamos la energía cinética en forma de calor. Este rozamiento produce que poco a poco la pastilla y el disco se desgasten. Al igual que los neumáticos que tratábamos hace una semana, los frenos son altamente sensibles al uso, con una conducción agresiva nos comeremos los elementos frenantes en poco tiempo, mientras que con un uso tranquilo unas pastillas pueden durarnos más de 100.000 kilómetros, mientras la vida de los discos pueden incluso exceder la vida útil del vehículo.

Comprobando el estado de los frenos
Estado de las pastillas de freno
Esto es una operación algo complicada, sobre todo si nuestro coche lleva llantas de acero, porque en ese caso seguramente nos tocará desmontar la rueda para mirar cuanto queda de pastillas. Para comprobar como llevamos el desgaste de las pastillas necesitamos visión directa de las mismas, si para ello hace falta desmontar la rueda, pues habrá que desmontarla.
Obviamente no vamos a desmontar las ruedas para revisar las pastillas cada mes como es recomendable con el estado de los neumáticos o el nivel de aceite, tenemos que mirarlas cuando tengamos indicios de que las pastillas están llegando a su final de vida útil.
Estos indicios pueden ser varios, el más normal es el avisador acústico de desgaste que llevan prácticamente todas las pastillas de freno que se venden actualmente. Este avisador hace que cuando frenamos oigamos un sonido agudo cuando la pastilla está llegando al final de su vida útil. Mucha gente pasa olímpicamente de este sonido, porque han sido (y son) muchos los coches en los que las pastillas suenan prácticamente desde el primer día tras ponerlas y obviamente la pastilla no se gasta en una semana.

Existe otro tipo de avisador eléctrico, que llevan las pastillas de ciertos modelos, que mediante un conector se comunican con el coche y nos dan un aviso en el panel de instrumentos cuando la pastilla está llegando al final de su vida útil. Si no contamos con avisador, nos tocará mirarlas directamente de cuando en cuando para ver su nivel de desgaste.
Las pinzas de freno llevan normalmente una abertura a través de la cual se ve la parte superior de las pastillas. Normalmente las pastillas llevan una hendidura para orientarnos, cuando esa hendidura desaparece completamente deberíamos cambiar las pastillas. Si no tenemos hendiduras, debemos calcular unos 3 o 4 milímetros como margen de seguridad.
A la hora de tocar los frenos, tenemos que tener cuidado de no inhalar el polvo de las pastillas de freno, ya que es bastante tóxico. Las pastillas de freno pueden ser de varios materiales, aunque actualmente las más comunes son las de metal sinterizado mezclado con resinas (tipo semimetálico).

Anteriormente se utilizaba amianto en las pastillas, pero se han ido desechando por su altísima toxicidad. Las pastillas orgánicas que antes contenían el amianto, son ahora una mezcla de fibras de origen orgánico con resinas resistentes a la temperatura, estas son normalmente las más blandas.

Adicionalmente a estos tipos están las de bajo contenido metálico, que son una mezcla entre las semimetálicas y las orgánicas (con una mezcla de propiedades de ambas) y las cerámicas, que son más caras, pero duran mucho, frenan muy bien a altas temperaturas y causan poco desgaste al disco.
En cuanto a la elección de unas pastillas, unas más blandas nos otorgarán una frenada más potente (generalmente, no todas) pero durarán menos, mientras unas más duras nos darán una frenada de menos potencia pero durarán más tiempo.
Si podemos elegir, lo normal es que escojamos unas que se adapten a nuestro estilo de conducción, pero ante todo que sean para nuestro coche.
Solo tendremos capacidad de elección si lo hacemos en un taller independiente o nosotros mismos, en el taller oficial pondrán siempre las pastillas que tengan, normalmente unas igual de útiles que las que podamos escoger nosotros pero con el logo del fabricante del coche.
Lo principal es cambiar las pastillas antes de que lleguen a la chapa de soporte, como hemos dicho cuando queden 3 o 4 milímetros es una buena medida para tomar como referencia.
Continuará...
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Comentarios
Anda, tienes los mismos frenos en la bici que yo, jejeje.
Estoy aprendiendo mucho y olvidando viejos "mitos" que te van enseñando todos esos mecánicos de barra de bar.
Así se hace.
Cuando una pastilla suena desde nueva (ese silbido insoportable) lo mejor es desmontarla y con una sierra metálica hacerle unos cortes en la superficie de fricción de entre 1 y 2 mm de profundidad, en líneas paralelas separadas al menos un centímetro. Luego se hacen otros en un ángulo de enter 45 y 60 grados, de forma que dejemos un bello dibujo en forma de rombos sobre la superficie de fricción de la pastilla. Suele ser mano de santo y la pastilla frena igual pero se refrigera mejor.
De todas formas es bricolaje fino, nada de hacerlo a lo bruto.
También se puede intentar hacerlas un pequeño chaflan por donde empieza a entrar el disco.
Yo normalmente antes de montarlas las doy un repaso con papel de lija colocado sobre una superficie plana y nunca me han chirriado.
Saludos.
Ese remedio lo tengo yo visto usar para cuando el disco está algo acanalado conseguir que la pastilla se adapte antes al mismo sin friccionar la arista, pero no sabía que funcionara también para el ruido.
Por lo menos a mi en la bici me va de perlas para dejar de parecer un camión frenando por el monte. Y es una idea que saque aparte de foros de bicis me lo confirmo un amigo mio que es mecánico. Al final los chirridos son vibraciones de alta frecuencia que se producen y todo lo que sea eliminarlas bienvenido sea.
Interesante artículo! No sabía lo de la ventanita para controlar el desgaste. Ya he aprendido algo hoy. :)
Mi coche tiene indicardor electrónico de desgaste, sin embargo el otro dia al pasar la revisión me recomendó el mecánico que las cambiase porque le quedan entre 3 y 4 mm de espesor. En el ordenador del coche pone que aun tengo para 10.000km habia pensado en apurarlas un poco más fiandome de la electrónica. ¿Son de fiar los sensores de desgaste?
Eso me recuerda a la estimación que hace el ordenador de abordo con la autonomía que le queda al coche. Igual te pone que te quedan 200km andas un poco alegre 20km y te baja a 100km. Yo me fiaría de la electrónica a modo orientativo así que puedes hacer una media entre lo que te ha dicho el mecánico y lo que te dice el ordenador osea que puedes esperar a cambiarlas pero no mucho.
Son fiables, claro que sí, pero algunos fabricantes (muy cucos ellos) en vez de instalar el sensor desechable en todas las pastillas lo que hacen es instalar un sensor que queda encajado en un orificio de las mismas, por lo tanto cuando entra en acción queda inutilizado para un nuevo uso y su sustitución es bastante más cara que la pérdida de esos 10.000 km de material de fricción. No te lo pienses y cámbialas.
Pues sí, ademas cuando avisan muchas veces arañan el disco y hay que cambiarlo tambien.
Eterno dilema hacerle caso al familiar,amigo, cuñao o primo al coche que puede ser muy exquisito o al del taller que puede o no hacerte cambiar una pieza de desgaste cuando no esta lo suficientemente desgastada o te puede aconsejar de forma ejemplar
Buen articulo, pero hay que avisar a la gente que no se lié a desmontar nada, si previamente no se ha informado de como se realiza el cambio de pastillas o zapatas de su coche en concreto (varia de una versión a otra o serie de fabricación). Que luego nos puede costar más el collar que el galgo también es convenientemente ir con las pastillas a la tienda de repuestos (es un engorro, pero lo mismo que antes: serie, versión...).
Saludos.
otra forma de saber es viendo el envase de la liga de frenos a medida que gastas las pastillas pues baja su nivel.
En cuanto a lo del dichoso ruido, en más de una ocasión he oído comentar que puede ser debido a las heladas y que las pastillas estuviesen húmedas por lluvia o por haber lavado el coche. La explicación es que con las bajas temperaturas de la helada y la combinación con el agua la pastilla cristaliza y por eso provoca el ruido. Mi pregunta es: ¿verdad o leyenda urbana? A ver si me podéis resolver la duda.
Para mi que es leyenda urbana, es la primera vez que escucho esa teoría, la principal es que se cuela roña entre la pastilla y el disco o que la pastilla no es de calidad y por eso chillan... La cristalización se produce cuando le das mucha caña a una pastilla y alcanza mucha temperatura, cada vez sucede menos porque las mezclas usadas para los forros son cada vez más resistentes al calor.
A mí también me suena a leyenda urbana, pero no veas la de veces que he escuchado esa teoría.
Es más o menos cierto pero muy poco probable. Como bien dice Hatzive lo más normal es que sea por suciedad. Pero también es cierto que se "cristalizan" si sufren una diferencia brusca de temperatura. Esto también le puede pasar a los discos, si están muy fatigados y se mojan con agua fría, se alabean. Pero reitero que es muy poco probable sobre todo por los materiales tan modernos que hay. Los discos que llevan carbono chillan mucho en fríos y no por ello están sucios o cristalizados.
Para hacerme una idea más real de saber cual es el desgaste de las pastillas y por donde mirar sin quitar la rueda al tratarse de una llanta de aleaccion... ¿podríais poner una foto con las pastillas gastadas y otras no? muchas gracias de antemano
ahora hagamos un recuento... ¿cuantos de vosotros le habeis cambiado el liquido de frenos al coche? ¿despues de cuanto tiempo si es que lo habeis hecho? ese si que es un gran olvidado del mantenimiento.... que luego bajamos un puerto de montaña como todo el mundo sin usar freno motor y llegan las curvas y el coche no frena...
Esperate a mañana a la parte 2 :)
Pues el polvo de las pastillas será tóxico, pero no hay nada como ir a un rally, o pegarse un buen tramo, para apreciarlo en todo su esplendor. Y no se me ocurre un olor más "racing" que ese...
No hay que confundir olor con polvo :)
Hombre, más racing yo diria el de neumático quemado, pero si está bien alto en esa clasificación
Uno de mis recuerdos de conducción más vívidos ocurrió hace casi cuatro años, cuando por culpa de un "amigo" aparcado en doble fila, salí de Valencia con dirección a Jijona con 20 minutos de retraso, y además tenía que cruzar la carrasqueta (mítico puerto Alicantino donde no atracan los barcos). El caso es que llegué a tiempo (Pere no leas esto), y cuando me bajé del coche, el olor de las pastillas tras un duro día de trabajo fue como "la guinda del pastel" al viaje que acababa de realizar. Además, a modo de despedida, fue la última ruta que hice con mi coche antes de que lo heredara mi hermano. Ese, y el olor a gasolina mal quemada que echa mi Golf por las mañanas son los olores que más intensamente me recuerdan el placer de conducir.
-- editado por última vez a las 22:28
Ese olor lo emite el material de fricción, en tiempos ferodo, cuando se calienta mucho y se percibe más al parar porque los discos que son los verdaderos acumuladores de calor del sistema quedan a escasos milímetros de las pastillas, digamos que las hornean un poquito. Por eso es conveniente no parar un coche sin más con los discos al rojo, incluso se pueden dañar las pastillas al cristalizarse. Un buen tramo debe terminar siempre en un suave paseo sin tocar frenos ni acelerador.
Pero el polvo ese negro que queda en nuestras llantas principalmente delanteras con el uso y que ahora no es tan tóxico como antaño lo que es oler solo huele a sucio.
Comparto sensaciones olfativas contigo, te añado una, cuando le das un buen uso intensivo a un coche medianamente nuevo el motor desprende al parar olores a parafina caliente. Para mí es un olor que me trae buenos recuerdos, me evoca buenas galopadas a fondo y tener ya el poder adquisitivo como para hacerlo en un coche recientito. Los de mis años de miseria olían a wins evaporado y pérdidas de anticongelante, ja, ja. sería racing pero ahora cuando huelo uno así salgo por piernas.
Un saludo.
1+
Ferodo, hijo; nada del mundo huele así.
Amo el olor del Ferodo por la mañana, que pestazo el de los frenos al rojo. Aquella curva olía a... a victoria
Parafraseando al Coronel Kilgore en Apocalypse Now
Saludos.
¿Puedes creer que yo pensé lo mismo? Para mí el olor a Ferodo es como Napal para Kilgore... Me leíste el pensamiento.
Las plaquetas delanteras me van durando 10.000km, tengo que pasar cada dia por un puerto de montaña. si alguien conoce alguna solución que hable.
NO ABUSES DEL FRENO!!!, la solucion es esa, bajar usando el freno motor lo mas que puedas o lo mas que te deje tu coche, no bajar lanzado y no mantener el pie frenado mucho tiempo, muchas veces ese pie en el freno sobra y con pisar cada cierto tiempo tienes.yo vivo en zona de montaña y a veces le piso y no me duran 10000 ni de coña, el ultimo cambio lo hice con 40000 y no se tu donde viviras pero mas desnivel que en tenerife....chungo porque aqui vivo a unos 50m sobre el nivel del mar, subo a unos 1400-1600 diariamente....y fines de semana suelo ir al sur de la isla y voy por Las cañadas con lo cual--->2000m.pero basicamente lo que dije al principio es la clave
10.000km...
O bajas con un remolque detras en 5ª, o vas haciendo rallys a muerte, pero normal, no es.
Las pastillas hoy en dia se funden por dos cosas. Por no saber usar el freno motor en las bajadas, o a base de frenazos de 200km/h a 80.
Tenia un conocido que trabajaba en la honda, y decia que le venian algunos civics a cambiar pastillas cada 10000km, y los discos para el arrastre en un par de cambios de pastillas de lo bestias que iban.
Yo lo que te recomiendo es anticipación, en todo. Si sabes que vas a bajar un puerto de montaña, deja bajar la velocidad antes, que ya la recuperarás en la bajada, y claro usar freno motor, conocer la carretera ayuda, siempre puedes ir algo más rápido de lo que las señales digan (sin grandes excesos). Y llaneando también se ahorra, analizando el tráfico. Fíjate siempre que tengas visibilidad en el que va primero, no en el de delante tuya para anticiparte a cualquier frenada que hagan, si dejas espacio suficiente no tocarás el freno casi nunca. No ser el clásico que cuando ve un obstaculo o semáforo sigue acelerando hasta que lo tiene enicma, suelta el acelerador, deja ir el coche bajando marchas poco a poco. Con cosas así, en la "revisión" de los 120.000Km el mecánico me dijo algo asi como "¿pero tu frenas alguna vez? estan nuevos".
Y con otro coche que tuve, el clásico heredado de papá, en el tiempo que lo tuve, otros 120.000 (aprox.) sin cambiar pastillas...
Con lo cual, o vives en el Everest, o alguna clase de fallo tienes en los frenos, por que 10.000Km me parece una salvajada por mucho que tengas que frenar o le pises o lo que sea.
Confieso de pecador que son de los que van rapido y luego frenan en las curvas, aunque cuando veo un semaforo o un coche parado o rotonda si puedo suelto el accelerador y dejo que el coche pierda velocidad por si solo, siempre que no sea bajada claro. Y vivo en la parte mas alta de andorra desde donde pasando por el "port d'envalira" tengo que ir hasta casi la frontera española.
Creo que lo mejor será que aprenda a cambiarme las plaquetas, gracias y para mañana pondre en practica vuestros consejos v probare eso que nunca uso, el freno motor.
Lo del freno motor añádelo como una medida indispensable de seguridad y no como de economía que al final es lo de menos. Sea cual sea tu coche su agarre en curva y más bajando lo determinará en gran medida la relación de cambio con que la afrontes, por lo que si es una velocidad más larga de lo recomendable y debes apoyar el giro con más freno tu coche pierde estabilidad y agarre aunque no lo notes. Lo puedes acabar percibiendo en los neumáticos, que desaparecerán, o un buen día un poco de gravilla o alguna sustancia más deslizante te mandan fuera sin más aviso, porque le vas exigiendo un agarre que no le facilitas.
Decía la antigua teoría que había que bajar los puertos en una velocidad menos que para subirlos. Después se modernizó la cosa con la mejora de los coches, los frenos y las suspensiones y la velocidad era la misma que para subir. Ahora, que los coches no solo montan más velocidades si no que muchos pueden afrontar subidas en marchas que antes eran solo para llanear y gracias, yo vuelvo a recomendar bajar con al menos una marcha menos que se sube y en cuanto percibas que frenas demasiado se debe intentar bajar otra relación más antes de frenar y recuerda que no solo por economizar frenos. Yo ahora hago esos desplazamientos con un coche que en carga son mínimo dos toneladas y cambio los frenos con menos frecuencia que la media.
Un saludo.
Suerte que tienes de vivir allí! :)
Eso mismo me dijo mi mecánico. Mi truco es anticiparme, y así la frenada es anecdótica.
Me gustaria comentar un par de cosas,el freno motor debe de ser proporcionado con el freno de pie,ya que abusar del freno motor reduce la vida del embrage y este cuesta mas que las pastillas de freno,aparte de los elementos de la transmision.El freno motor no existe para los automaticos a no ser que le bloquees la caja en 3/2,si no toca tirar de frenos.Otra cosa,si tienes los frenos muy calientes y tienes que parar el coche/aparcar,no pongais el freno de mano ya que cristaliza las pastillas/zapatas al igual que hierve el liquido de frenos,mejor dejarlo con una marcha engranada.Otra cosa que me gustaria comentar es que en caso de fadding en los frenos acordaros del freno de mano,que la mayoria piensa que es solo para aparcar y solo tiene dos posiciones,el freno de socorro como le llamo yo es muy util y a mi me a librado de muchos momentos apurados,si el coche se te va de morro,tira del freno de mano y provocaras el efecto contrario,sin pasarse ojo,por eso es bueno conocer el funcionamiento del mismo y ver los grados de actuacion del mismo para poder sacarle partido al mismo,ver hasta donde puedes llegar antes de que bloquee,en los coches con tambores atras regulando el cable acercas las zapatas consigues un mejor reparto de frenada cuando pisas el pedal,pero ojo con pasarse ya que frenaria el coche o lo hace delicado en situaciones de frenadas fuertes con el coche en apoyo.Es por ello que miro los coches nuevos que llevan freno de mano electrico y a mi no me gustan para nada,incluso deportivos modernos,m5 f10,que aberracion,yo quiero el freno de mano de toda la vida.
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