Publicidad creativa para vendernos coches y también para vendernos seguridad. Una de las mejores formas de llegar a la gente son las imágenenes impactantes, pero a veces la sutilidad lo consigue mejor que lo explícito.
En Motorpasión llevamos tiempo mostrando anuncios de este tipo, que tratan directamente de concienciar sobre seguridad o utilizándola como ventaja de un vehículo. Un poco más abajo tenéis una recopilación de los anuncios que hemos publicado sobre seguridad.

- La DGT pide precaución en los adelantamientos en cambios de rasante
- Una cuarta parte de las víctimas en carretera no iban en un coche
- Pósters de Mothers Against Drunk Drivers
- El sistema SRP del Megane
- Por favor, usa el cinturón
- Crash your Jetta
- Cruda campaña para reducir la velocidad cerca de los colegios
- Clase S de Mercedes
- El Neng te recomienda que “No corras neng”
- ¿Cuándo dejarás de beber y conducir?
- Humor gráfico sobre seguridad vial
- La otra campaña navideña
- Anuncios del Volkswagen Jetta: Safe happens
- Safe happens: Volkswagen Passat
- La DGT inicia una campaña por el uso de las cadenas
- Aparcamiento para borrachos
Vía | Historias del Día a Día (gracias DarkAngel)


ya veremos si esto ace algun tipo de efecto porq vamos como para q no aga la madre q los pario con perdon pero esq es asi joder y despiste lo puede tener cualquiera pero joder de un despiste a un accidente a conciencia hay mucho y mucho..........
Que sarcástico por dios................
CRUZADA DE SEGURIDAD VIAL Que el estado NO actúa como corresponde, que NO asume la “seguridad vial” como política de estado, que NO educa a nuestros hijos en las escuelas para prevenir los accidentes viales, que NO controla eficientemente el tránsito, que NO otorga con la seriedad que merece las habilitaciones para los conductores, ES CIERTO, en mayor o menor medida.
Sin embargo lo que NO hace el estado, NO NOS DISCULPA de lo que podemos hacer cada uno de nosotros. Y sin perjuicio de continuar EXIGIENDO al estado el cumplimiento de su función, cada uno, desde su “rol” puede y DEBE hacer algo para paliar los efectos de esta tremenda enfermedad social y cultural que padecemos.
Cuando nosotros, los hoy adultos, éramos niños, jugábamos en la calle.
Hoy nuestros hijos y nietos “se juegan” la vida en la calle.
Mueren y se lesionan severamente muchos más de ellos por accidentes viales que por HIV, cáncer, o cualquier otra causa.
Y a muchos los lastimamos nosotros mismos, con nuestra falta de conciencia de riesgo, con nuestro “fatalismo”.
Es cierto que el “estado” es la sociedad organizada, pero también es cierto que cada uno de nosotros es la sociedad.
Y algo podemos hacer. Algunos dirán que es una gota de agua en el mar. Si, es verdad, pero también es cierto que sin esa gota no es el mismo mar.
Por todo ello hemos sumado a nuestro conocimiento profesional y técnico como miembros del ISEV, nuestra preocupación como integrantes simples de la sociedad y nuestro desasosiego como personas de familias en riesgo, para convocar a cada uno, en su “jurisdicción natural” a reflexionar y actuar, para forzar “los malos hábitos” que poseemos por nuestra falta de educación en el comportamiento social del tránsito.
Hemos seleccionado algunas premisas y conductas que han probado sobradamente su eficiencia en otras sociedades para mejorar la calidad de vida en la v