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Bentley Continental GT

Las compras impulsivas nunca son las mejores. Lo ideal a la hora de comprar un coche es planificar las cosas con tiempo. Si tienes un coche viejo, esperar a que rompa de todo puede ser mala idea, ya que no podrás venderlo y te verás apurado si necesitas uno nuevo.

Si tienes un coche muy viejo (por el que no te vayan a dar nada) y puedes pasar un mes sin coche, lo tienes más fácil. Puedes esperar a que rompa y en ese momento comenzar la búsqueda. Saliendo de ese caso extremo, lo mejor es que te des un tiempo para decidirte y esperar al momento justo.

Si bien la decisión de qué coche comprar se debe tomar con tiempo, empezar a ahorrar para él es algo que deberíamos hacer desde mucho antes. Si puedes empezar a ahorrar para el coche dos años antes de comprarlo, el beneficio es doble: por una parte te ahorras los intereses de la entrada, y por otro puedes tener ese dinero creciendo en un depósito bancario. Es difícil pagar un coche sin un crédito, pero intenta que éste sea lo menor posible.

“Equilibra tus necesidades con tu riqueza y no serás pobre ni rico, sino simplemente afortunado”. Mi consejo es que intentes maximizar la entrada que das para el coche, de forma que esta suponga un 50% (o más) del precio total del coche.

Si lo ves imposible, intenta comprar un coche más barato y ahorrar para el siguiente. Si lo piensas bien, es la forma de maximizar lo que obtienes por tu dinero, ya que lo que le pagas al banco nunca mejora tu coche, es dinero “perdido”.

Eligiendo el modelo

Después de todo lo que hemos visto, es hora de ver qué coche necesitamos. Internet se ha convertido en la principal fuente de información para quienes compran un coche, y no lo decimos nosotros, lo dicen los expertos en compras.

Probablemente ya tengas algún coche en la cabeza. Para no alargar tanto el especial, y ceñirnos únicamente al proceso de decisión y compra, vamos a dar por supuesto que conoces las particularidades de los segmentos, aunque haremos un pequeño resumen con un par de ejemplos para que nadie se pierda:

  • Pequeños utilitarios: Peugeot 107, Kia Picanto, Renault Twingo
  • Utilitarios: Seat Ibiza, Fiat Grande Punto, Ford Fiesta
  • Compactos: Renault Megane, Opel Astra, Volkswagen Golf
  • Berlinas: Renault Laguna, Ford Mondeo, Volkswagen Passat
  • MPV (Monovolúmenes): Aquí podríamos diferenciar entre grandes (ej. Renault Space) y pequeños (ej. Renault Scenic)
  • Todoterrenos, SUV y Crossover: ¿Cuál es la diferencia entre todocamino, todoterreno, crossover y SUV?
  • Coupés y deportivos: a efectos de compra, estos serían los específicos, no las versiones coupé de un compacto por ejemplo.
  • Cabrios: Echa un ojo a nuestro especial cabrios.

Podríamos decir que los cuatro primeros son tipos generales, y los cuatro últimos intentan resolver necesidades específicas (y son también algo más caros).

Lo que necesito, lo que quiero

Conviene distinguir la necesidad del coche (que puedes necesitar para ir a trabajar) con el atractivo que pueda tener para ti un modelo concreto. No deberías justificarte a ti mismo la compra de un coche de 20.000 euros si con uno de la mitad cubre tus necesidades. Por otra parte, tampoco deberías creer que te estás gastando 20.000 euros en un capricho.

El plan que recomiendo es el siguiente: evalúa cuánto te puede costar un coche que cubra tus necesidades básicas. A partir de ahí, busca qué te aporta uno más caro, y si merece la pena o no.

Un ejemplo: si le preguntas a una chica entre 18 y 30 años qué coche le gusta, seguro que el Mini será la respuesta más habitual. Si su necesidad es un utilitario (pongamos, 12.000 euros) y el Mini cuesta 17.000, la pregunta que habrá que hacerse es si estás dispuesto a pagar 5.000 euros a cambio de tener un coche que te apasiona. Quien no disponga de ese dinero tiene fácil la elección, quien lo tenga deberá escoger su prioridad.

Otro ejemplo: miramos el precio de un Seat Leon o de un Fiat Bravo y lo comparamos con el de un Audi A3 o un BMW Serie 1. Es posible que la diferencia sea menor de la que esperamos, aunque también es posible que no nos apetezca pagar esa diferencia.

Es una cuestión personal, pero que conviene tener en cuenta en vez de lanzarnos a por el modelo caro sin pensarlo, o quedarnos con el barato sin considerar la alternativa.

Definiendo nuestro presupuesto: estricta imprecisión

El dinero máximo que nos vamos a gastar es algo que todos tenemos claro. Pero siempre nos acabamos pasando. Mi consejo es establecer un presupuesto a priori lo más amplio posible, pero a la vez nunca salirnos de él. Una “estricta imprecisión”. Por ejemplo, entre 13.000 y 20.000 euros. Esto nos permitirá elegir el modelo con mejor relación calidad/precio.

Es posible que un modelo de 16.000 euros esté muchísimo mejor que uno de 13.000, pero quizás el de 20.000 no aporta mucho respecto al de 16.000. Ocurre con todo, pero en los coches muchísimo más. Por tanto no tiene sentido decir “me voy a gastar 20.000 euros en un coche” y completar el presupuesto con accesorios innecesarios, ni tampoco quedarse cortos por no gastar un poco más.

Un último apunte: tu presupuesto debe incluir los gastos de financiación. Es algo muy importante, ya que las condiciones financieras pueden hacerte decantarte por un modelo u otro.

La lista de candidatos

Piensa en los modelos que te gustan. En un principio, no descartes ninguno que cumpla tus requisitos en ese rango de precios. Te puedes llevar una sorpresa. Al menos en un primer momento deberías tener unos 5 candidatos.

Cuanta más flexibilidad tengas, mejor. Si te gusta un modelo en concreto, y sueñas con él desde hace mucho tiempo, será difícil cambiar de opinión. En cualquier caso, echa un ojo a la competencial, al menos para saber cuánto estás pagando de más por tener ese que te gusta.

En Internet (en páginas como la nuestra y en los sitios oficiales de los fabricantes) encontrarás toda la información que puedas desear a priori. Haz una primera aproximación del acabado, el motor y el equipamiento que le pondrías a cada modelo. Un consejo: no te vayas a un acabado muy básico. En el siguiente capítulo lo explicaremos.

Léete todo lo que puedas sobre los modelos que te interesan, y toma notas.

Ten en cuenta que casi todas las marcas hacen descuentos sobre sus precios oficiales. En Internet se muestran algunos precios con descuento que nos pueden servir muy bien de referencia. No retires todavía los modelos que se salgan un poco de tu horquilla de presupuesto, quizás en el concesionario el precio real encaje. Y si no, siempre estás a tiempo de retirarlo.

En Motorpasión | Guía para comprar un coche (índice)

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