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Seat Exeo

El mundo del coche es idóneo para generar anécdotas absurdas y muchas veces estresantes para su protagonista. La semana pasada me ocurrió una que, a pesar de ser poco interesante, me hizo reflexionar sobre el “malvado potencial” que tiene nuestro coche para meternos en berenjenales absurdos.

Veamos, resumiendo. Tenía que entregar unos papeles de Hacienda esa mañana en mi asesoría, que está en otra ciudad. Cojo el coche, llego al parking, aparco y al salir del coche descubro que me he olvidado la cartera. Vaya, voy sin carné de conducir y sin DNI, no me hacen falta. Y sin dinero, tampoco me hace falta salvo para un pequeño detalle: sacar el coche del parking.

Como en el momento me urgía más entregar los papeles, me dirijo hasta mi asesoría pensando que ya lo arreglaré. La primera opción no era muy digna: “Oye, te traigo la documentación para el pago trimestral de IVA, ¿y me dejas un euro?”. No, no queda muy serio.

Resulta que en el coche siempre llevo un par de euros en calderilla para estas ocasiones, en un bolsillo muy útil del asiento del conductor, que disimula perfectamente y caben unas monedas sueltas. Pero no sé por qué lo tengo vacío. Así que rebuscando por el coche y bolsillos logro juntar 30 céntimos, pero demasiado tarde: la máquina me pide 45.

Aquí la solución fue fácil, tuve que avisar a alguien que conozco en la ciudad para que me viniese a rescatar. Pero me pregunto qué hubiese pasado si estuviese en cualquier otra ciudad donde no conozco a nadie, no es tan extraño.

Cómo salir de un parking sin dinero

Comentándolo con un amigo me explicaba que a él le ocurrió algo similar. Desde luego tenía claro que no soy el primero ni el último, y que en estos casos los aparcamientos tendrán un procedimiento. En mi caso probablemente dejarme salir sin pagar los 15 céntimos, no tendría mucho sentido, si fuesen 15 euros quizás no sería tan fácil y tendrían que tomarme los datos (o los del coche, que yo no tenía DNI).

¿Qué pasa si llegamos al peaje y no tenemos dinero?

Ese día no tuve problema porque iba con telepeaje (de hecho me olvidé la cartera por buscar desesperadamente el telepeaje, pero eso es otra historia). ¿Pero qué hubiese ocurrido? Por lo visto hay un registro de “objetores de conciencia“, por ejemplo si no quieres pagar el peaje porque has tenido que esperar 20 minutos en la cola.

En esos casos, según me han dicho, toman los datos y te dejan pasar, qué otra cosa van a hacer si no. No lo recomiendo como práctica habitual pero al menos consuela el hecho de saber que no moriremos en la cuneta del peaje si algún día vamos sin cartera.

Otras anécdotas curiosas que te pueden suceder con un coche

Por ejemplo, siempre me pregunto qué ocurriría si mi coche se estropea en la planta -3 del parking. Las plazas son grandes, pero la bajada es muy pequeña. De hecho mi coche no cabe, pero como él no lo sabe pasa igual. Una avería pequeña se puede arreglar in situ, pero supongamos que es un coche viejo, muy grande y muy pesado (no es el caso). ¿Cómo demonios sacas eso de ahí?

De todas formas, esta entrada no pretendía ser interesante por mis anécdotas, que al fin y al cabo no son tan espectaculares. Lo que he pensado es que entre la comunidad de Motorpasión debe haber historias impresionantes. Su turno, caballeros.

Foto | Prueba del Seat Exeo

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