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Top10 Iconos Pablo Ibañez

Qué difícil es tener que elegir diez, y solo diez, coches icónicos, tanto más cuando el propio título que les vamos a otorgar, el de iconos, admite bastante subjetividad pues los modelos elegidos han de ser la representación de algo importante. ¿Y qué es más importante? Menuda pregunta. Para unos un coche puede ser icónico por su diseño, para otros por su propuesta tecnológica innovadora, quizás lo sea por haber conseguido popularizar algo masivamente o puede que solo sea realmente icónico aquel modelo que sobrevive intemporal al paso de los años.

Sea como fuere, y con más modelos que querría poner en la lista que plazas hay en este Top10 de iconos de la automoción, mis diez elegidos por riguroso orden alfabético son: Ferrari Enzo, Ford Fiesta, General Motors EV-1, Lamborghini Countach, Lancia Delta (en especial el HF Integrale), Porsche 959, Renault Espace, Toyota Prius, Volkswagen Escarabajo, Volkswagen Golf (en especial el GTI). Hay de todo un poco, veamos porqué.

Ferrari Enzo 2002

Ferrari Enzo (2002-2004)

No sé muy bien cuál es el motivo, pero entre el mítico F40 y el Enzo, este último me cautiva más, aunque sea más moderno y como icono, el primero tiene tanto o más mérito para estar en una lista como esta. El diseño de Ken Okuyama de 2002 para el estudio Pininfarina, bastante diferente a lo que estábamos acostumbrados a ver en un Ferrari, con toques de espíritu japonés e inspirado en un monoplaza F1 hace que este superdeportivo no pase desapercibido.

Técnicamente el Ferrari Enzo Ferrari no es menos impresionante, quizás porque el propio Michael Schumacher estuvo involucrado en su desarrollo, quizás por su bajo peso, solo 1.355 kg, quizás por su espectacular motor central trasero de 6 litros V12 de 660 CV, quizás por su veloz caja de cambios de seis velocidades de embrague de control electrohidráulico, seguro por su increíble rapidez, precisión, manejabilidad y sobresaliente relación peso/potencia de 2,05 kg/CV.

Ford Fiesta MK1

Ford Fiesta (1976-)

Algunos modelos siguen produciéndose década tras década como si nada cambiara, aunque claro está sean generaciones diferentes. Hay quien comparte esta idea de conservar el nombre y el espíritu, y otros prefieren cambiar drásticamente nombre y diseño. Aunque el Ford Fiesta sigue produciéndose en la actualidad (y es por cierto un buen coche), del que guardo un mejor y más especial recuerdo es del de primera generación. El primer Ford Fiesta se presentó a finales de 1975 y empezó a comercializarse en 1976.

Después de la primera crisis del petróleo de 1973, el mundo, y en particular Europa, necesitaban coches que consumieran lo menos posible. De ahí nacieron coches como el también icónico Renault 5 y este Ford Fiesta, entre otros. Este fue el primer turismo de tracción delantera de éxito, utilitario pequeño (3,56 m) y bastante fiable y duradero, que además se fabricaba no solo en Alemania y Reino Unido, sino también en España, en Almusafes (Valencia), factoría que se inauguró especialmente para producir este coche, cuyo nombre no deja de ser un guiño a nuestro país.

GM EV-1 en el Museo Henry Ford

General Motors EV1 (1996-2003)

El también llamado GM Saturn EV1 (Saturn era una marca del grupo General Motors) se suele considerar el primer coche eléctrico moderno de producción y fue todo un adelantado en su tiempo y ejemplo de última tecnología. Su desaparición un tanto prematura no está exenta de cierta polémica, haya más o menos verdad en torno a ella. Solo se fabricaron 1.157 unidades que no se vendían, sino que se alquilaban en modalidad de leasing.

Era un biplaza de 4,31 m de largo y dos puertas, con una aerodinámica sobresaliente, y un coeficiente de resistencia de solo 0,19. Tenía 139 CV (102 kW) de potencia 100% eléctrica y aceleraba de 0 a 100 km/h en 8 segundos. Para contener peso su bastidor era tubular de aluminio, su carrocería de paneles de composite (plástico reforzado con fibras), el salpicadero estaba hecho de fibra de vidrio y uretano y la estructura de los asientos era de magnesio.

El motor eléctrico iba colocado delante y las baterías detrás. Era de tracción delantera. Hubo dos generaciones, la primera con baterías de plomo-ácido tenía una autonomía de entre 110 y 160 km, la segunda, con baterías de níquel e hidruro metálico de 26,4 kWh tenía una autonomía de entre 160 y 258 km. Además de neumáticos de baja resistencia a la rodadura o frenos regenerativos, empleaba una bomba de calor para la calefacción del habitáculo, y así consumir menos energía. Era todo innovación.

Lamborghini Countach blanco

Lamborghini Countach (1973-1990)

Diseño, diseño y más diseño. En los años 80 los cromos, fotos y pósters del Lamborghini Countach inundaron el mundo: pocos automóviles tenían una imagen tan poderosa, futurista e impactante. La leyenda asociada a este sin duda icónico superdeportivo, cuenta que el propio Nuccio Bertone lanzó la exclamación countach cuando vió el prototipo diseñado por Marcello Gardini (en un dialecto italiano es un piropo que suele decirse ante señoritas molto belle) y que de ahí surgió el nombre.

Sus líneas angulosas, su silueta en cuña, su cabina adelantada para dejar más espacio atrás para el motor y sus puertas de apertura en tijera valían ese piropo y muchos más. Construido con un bastidor multitubular, montó siempre motores V12, aunque con los años fueran retocados para sacar más par y también más potencia, y competir así con Ferrari. El primer Countach LP400 tenía 375 CV, pero los últimos llegaron a tener 455 CV. En todos estos años también sufrió algún que otro retoque estético, sin perder eso sí su esencia.

Lancia Delta HF Integrale amarillo

Lancia Delta (HF Integrale) (1979-1993)

Seamos sinceros (y no pretendo ofender sensibilidades), de las tres generaciones que ha habido del compacto italiano Lancia Delta, la segunda y la tercera prefiero dejarlas fuera de esta selección, pues las considero muy diferentes al Delta realmente icónico y mítico, el de primera generación, diseñado por Giorgetto Giugiaro y que como curiosidad se comercializó en Suecia bajo la marca de SAAB, que había colaborado en su diseño.

Este tuvo una versión magistral, el Lancia Delta HF Integrale, heredero de una de las mejores castas de rally de la historia, con seis campeonatos del mundo como constructores consecutivos. El Delta HF Integrale tenía tracción a las cuatro ruedas y un motor turbo de dos litros y cuatro cilindros, que según versiones entregaba 185 CV, el 8v de 1987, 200 CV, el 16v de 1989 (¡uh!), y 215 CV, el Evolution de 1990 y el Evolution 2 de 1992.

Porsche 959 plata

Porsche 959 (1986-1988)

El mítico 911 perdura hoy en día y generación tras generación no hace más que mejorar haciendo honor a los genes que encierra. Sin embargo no será este modelo el que eliga para mi Top10, sino un rara avis como es el Porsche 959, probablemente porque me dejó impresionado cuando era niño. El 959 fue en 1986 el coche de producción para uso por carretera más rápido del mundo, con una velocidad punta de 317 km/h. No le duró mucho el título, pues al año siguiente el Ferrari F40 se lo arrebató.

El Porsche 959 fue el primer modelo de la marca de Stuttgart en utilizar tracción a las cuatro ruedas. Mide 4,26 m de largo, pesa 1.450 kg y tiene un motor bóxer biturbo de 2,85 litros que rendía 450 CV (331 kW). De su diseño, sin duda lo más destacado y singular es la forma de resolver la zaga con el alerón integrado. Solo se fabricaron 337 unidades, una de las cuales por cierto fue a parar a su Majestad el Rey Don Juan Carlos I y otro, después de años de estar retenido en la aduana, a Bill Gates.

Renault Espace 1984

Renault Espace (1984-)

El Renault Espace está aquí por ser el que se considera el primer monovolumen de la historia del automóvil, un nuevo segmento que hoy en día es muy popular y ofrece versiones para todos los gustos, desde pequeños monovolúmenes hasta grandes. Conviene aclarar que el reconocimiento de primer monovolumen está disputado también por el Chrysler Voyager, lanzado un año antes en EE.UU., sin embargo, por distinguirse todavía dos volúmenes en el modelo americano, que le confieren más aspecto de furgoneta, se considera al modelo francés como el monovolumen por excelencia.

No es casual que haya que citar al Chrysler Voyager, pues históricamente están hasta cierto punto relacionados. Resulta que el Espace comenzó como un proyecto y diseño de la subsidiaria de Chrysler en el Reino Unido de finales de los años 70, aunque poco después entró en el proyecto la francesa Matra, asociada durante años con Simca. El Espace inicial pretendía venderse como un Talbot.

En verdad Simca y Talbot eran Chrysler Europa, y esta es comprada por la reciente formada PSA Peugeot Citroën. Matra continúa con el diseño del Espace, pero PSA no lo ve claro y decide no producirlo. Algunos ingenieros de Chrysler USA siguen su propia línea de desarrollo en América y así nace en 1983 el Voyager. Matra entonces se dirige al otro gran fabricante francés Renault y allí sí encuentra la decisión para lanzarlo. En 1984, con cierto retraso y alguna que otra modificación, se lanza el Renault Espace: nacía un nuevo estilo de automóvil. Con unos comienzos muy difíciles, y unas ventas terribles el primer año, al final resultó un éxito.

Toyota Prius 1997

Toyota Prius (1997-)

Que viene antes de, esa viene a ser la traducción del comparativo latino prior/prius. El nombre del Toyota Prius no se elegió por casualidad sino con toda la intención, ya que en un automóvil donde se combinan dos motores, uno de combustión interna y otro eléctrico, uno tiene “prioridad” sobre el otro y por defecto, siempre que se posible, un motor arranca antes que el otro para mover el coche: el eléctrico.

El quid de esta decisión radicaba en varios principios: la energía que se desperdicia al retener, frenar o al acelerar de más llaneando es recuperada y acumulada en las baterías, y esa es la que luego utiliza el motor eléctrico; cuando este funciona, el motor de gasolina está parado y por tanto no consume; cuando se demanda toda la potencia ambos motores funcionan simultáneamente para apoyarse el uno al otro. ¿Parece una tontería? Pues resulta que con esta estrategia se conseguía reducir el consumo en más de un 30%.

El Toyota Prius tiene el mérito de ser el primer coche híbrido moderno que además ha conseguido ser un éxito de ventas y popularizar la tecnología híbrida en el mundo. Y matizo con lo de “moderno”, porque en verdad no fué el primer coche híbrido de la historia (lo fue un Porsche). El primer Prius lanzado en Japón en 1997 era un sedán de tres volúmenes y cuatro puertas, adoptándose la carrocería más aerodinámica tipo “gota de agua” en la segunda generación. Con el paso del tiempo el Prius ganó potencia y redujo su consumo. Hoy en día podéis ver cada vez más coches híbridos por la calle, de distintos fabricantes.

Volkswagen Escarabajo

Volkswagen Escarabajo (1938-2003)

El coche del pueblo tenía que ser un automóvil asequible, capaz, fiable y duradero, y parece que sí que lo fue a tenor de la vida tan larga que ha tenido, y que por ahora le vale para ser el turismo con más tiempo en producción de la historia. Fue en julio de 2003 cuando cesó su fabricación en México, habiéndose vendido más de 21 millones de unidades. Su nombre oficial era Volkswagen Tipo 1, pero también se le conoció como Volkswagen sedán, además de otros nombres y apodos (como Vocho en México).

Los orígenes del Volkswagen Escarabajo suelen remontarse a 1925, al Porsche Tipo 12, y más concretamente a 1933 cuando por encargo del jefe del Estado Alemán de aquel entonces, ni más ni menos que Adolf Hitler, Ferdinand Porsche difinió los parámetros fundamentales del coche, que un poco después diseñó Erwin Komenda. Se trataba de un turismo de cinco plazas, cuatro puertas, motor bóxer de cuatro cilindros de 24 CV y propulsión traseros. Con los años el coche fue sufriendo más o menos ligeros cambios, algunos estéticos, otros mecánicos. Por ejemplo la luna posterior dividida en dos partes, conocida como “pretzel” (por los lacitos de pan) se convirtió en una luna única más grande.

Volkswagen Golf GTI II

Volkswagen Golf (GTI) (1974-)

¿Qué tendrán algunos coches para durar tantos años y seguir gustando generación tras generación? Comenzó siendo un coche sobrio, asequible, eficaz y bastante fiable y duradero, y ha terminado por convertirse en un coche más burgués, refinado y caro. Sea como fuere sigue siendo uno de los coches más vendidos, porque gusta su diseño, porque tiene muy buenas cualidades (y es cierto que las tiene) o porque el marketing que se le ha aplicado funciona. Son ya más de 24 millones de unidades las vendidas.

En 1974 empezó a venderse la primera generación, que medía solo 3,7 m de largo, diseñada por Giorgetto Giugiaro. Este modelo todavía sigue fabricándose hoy en día en Sudáfrica. Dos años más tarde se lanzó la versión GTI (Gran Turismo Inyección) creando el concepto de coche compacto deportivo. En los ochenta el GTI se mitificó. Guardo especial recuerdo del Volkswagen Golf GTI de segunda generación, con motor 1.8 de 112 CV y que también tenía una variante 16v y otra G60 sobrealimentada y con tracción a las cuatro ruedas.

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