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Top10 iconos de la automoción

Durante esta semana, los editores de Motorpasión nos vamos a sincerar con vosotros y os vamos a decir qué coches consideramos más icónicos de toda la historia del automóvil. No hay ninguna limitación de época, potencia o segmento, todos tienen cuatro ruedas. Esta es mi selección:

En orden alfabético: Bugatti Veyron, Citroën Traction Avant, DeLorean DMC-12, Ford T, GM EV-1, Hummer H2, Mercedes 300 SL, Mini, Porsche 911 y Toyota Prius. ¿Qué tienen todos esos coches en común? Las razones son variadas, permitidme explicaros los motivos.

Todos estos coches simbolizan para mi un cambio, lo mejor o lo peor del automóvil. Seguramente no estaremos de acuerdo en todo, y estoy rabiando por conocer los resultados que saldrán de mis compañeros, los cuales desconozco por completo. Ahora veamos por qué estos coches han entrado en la Historia por derecho propio, en orden cronológico:

Ford T

Ford Model T (1908-1927)

Es el primer coche de producción masiva y el primero de “bajo coste”. Henry Ford quiso aumentar al máximo sus clientes y por eso hizo un coche que sus empleados pudieran permitirse. Más de la mitad de la producción mundial de coches llegó a ser de Ford T y se fabricaron más de 15 millones de unidades.

El Tin Lizzie también fue un modelo global, se fabricó en muchos lugares y era tremendamente versátil por la cantidad de variantes que tuvo. Gracias a él, la “clase obrera” tuvo acceso al automóvil, antes fue más bien algo para ricos burgueses y nobles. A partir de su nacimiento, se inicia la “era Fordiana”.

Citroën Traction Avant

Citroën Traction Avant (1934-1957)

Algunos modelos de Citroën dejaron boquiabiertos por sus avances tecnológicos, y este es uno de ellos. Fue el pionero en la tracción delantera (en gran número), ahora la mayoría de los turismos que se fabrican en el mundo son así. De ahí viene su nombre: “tracción delantera” en francés.

Incorporó varias novedades tecnológicas, como la carrocería monocasco (o autoportante), la suspensión por barra de torsión, motor con el árbol de levas en cabeza, etc. El pobre André Citroën no llegó a ver el éxito de tan revolucionario planteamiento. Su sucesor tampoco fue modesto, fue el mismísimo Citroën DS.

Mini Morris

Mini (desde 1959*)

Posiblemente, el utilitario más famoso de todos los tiempos. Durante 40 años el Mini apenas cambió por fuera, aunque sí por dentro. Cualquiera sabe qué es un Mini aunque no sepa nada de coches. Inició como un utilitario práctico al extremo: cuatro plazas en menos de cuatro metros, tracción delantera, motor y transmisión transversal.

Inicialmente fue un producto de la British Motor Company y se vendió como Austin, como MG e incluso como Authi en España. Desde 2002, BMW lo resucitó con respeto al original y lo convirtió en una marca casi autónoma, pero no para los menos pudientes, sino ya apuntando a clientes con dinero. El obrero se hizo yuppie al final.

Mercedes-Bens 300 SL

Mercedes-Benz 300 SL (1954-1957)

En mitad de los años 50, cuando no pasaba una década de la Segunda Guerra Mundial, Mercedes-Benz evolucionó el 190 SL y creó una bestia, aunque con cuerpo de bella. Eclipsó tecnológicamente a muchos coches de su época con sus 215 caballos y una punta brutal incluso hoy día: 245 km/h. Se considera el primer superdeportivo.

El “alas de gaviota” original corría mucho pero tenía unos simples frenos de tambor, aunque por otro lado tenía inyección directa de gasolina por bomba mecánica. Mucha gente se mató en él, de ahí el mote de “enviudador”, hoy día es un reputado clásico por el que se pagan auténticas salvajadas de dinero.

Porsche 911

Porsche 911 (desde 1963)

Nunca una mala idea se implementó tan bien: motor trasero, propulsión trasera, todo atrás. La creación más famosa de Porsche se lleva fabricando desde los años 60 con mínimos cambios que respetan las formas originales, sobreviviendo a su creador, el nieto de Ferdinand Porsche, que falleció el año pasado.

Es considerado como el mejor deportivo de la Historia, y algunos lo consideramos como el símbolo de la máxima excelencia automovilística. En cada generación es casi perfecto, pero en la generación siguiente lo mejoran aún más. A diferencia de otros muchos, considerando las unidades producidas, la gran mayoría han sobrevivido (¡más del 60%!)

DeLorean DMC-12

DeLorean DMC-12 (1981-1982)

Para mi, el DMC-12 es el símbolo de los sueños frustrados. Su creador, John DeLorean, alcanzó el cielo y el infierno gracias a él. Fue el producto del sueño de un visionario que quiso cambiar por completo la industria del automóvil, y tuvo un éxito efímero. Su mayor gloria la alcanzó después de dejar de fabricarse.

Consiguió una fama absoluta y ser un icono a raíz de la trilogía “Regreso al futuro”, es la máquina del tiempo más famosa de la Historia. Lamentablemente, fue demasiado ambicioso y chocó contra la cruda realidad. Económicamente este coche fue una ruina, y eso que DeLorean no era ningún analfabeto en el negocio.

General Motors EV-1

General Motors EV-1 (1996-1999)

Este coche se adelantó mucho a su tiempo. La entonces poderosísima GM se decidió a crear un biplaza eléctrico cuyas prestaciones y capacidades aún sorprenden en 2013. Fue el mejor coche eléctrico que se fabricó hasta entonces, y era tan bueno, que sus propios creadores decidieron destruírlo.

El EV-1 representó una amenaza muy seria para mucha gente, nació por obligación legal y murió por una mezcla de factores, entre los cuales, presión de lobbys petrolíferos. Aunque GM no tuvo nunca interés en venderlo (no vendieron ni uno, los alquilaron) se convirtió en un icono de las mejores intenciones de la industria de EE.UU. aunque fuese temporalmente.

Toyota Prius

Toyota Prius (desde 1997)

El mayor fabricante japonés (y hoy mundial) decidió adelantarse a toda la industria —salvo Audi, que lo intentó— y lanzar el primer coche híbrido de venta masiva de la Historia. Con un éxito modesto hasta 2003, a partir de la segunda generación se convierte en icono cultural que perdura hoy y no tiene visos de amainar.

Cuando la gente piensa en un coche híbrido, piensa en el Prius. En 2009 encontraron la fórmula para convertirlo en un superventas y ha marcado una tendencia que ha movilizado a casi todos los fabricantes del mundo. Es una estrella de la televisión, mito ecologista, el taxi ideal, ya no deja indiferente a nadie.

Humme H2

Hummer H2 (2003-2009)

Este mastodonte, fruto de la noche de pasión sadomasoquista entre un vehículo militar (HUMVEE) y un SUV, representa el apogeo de la decadencia del automóvil en Norteamérica. Era excesivo en todos los sentidos, menos en prestaciones, un dinosaurio que ha quedado aparcado del ideario popular por la subida del petróleo. Cuando se diseñó, se creía inagotable.

Actitudes como las de sacar la marca Hummer ayudaron a General Motors a pasar de ser del fabricante más poderoso del mundo a la quiebra. Alguien debió encerrar en un manicomio a quien proyectó un 4×4 de tres toneladas, cinco metros de largo y más de 300 caballos para circular, fundamentalmente, por áreas urbanas. Un demente llegó a considerarlo más ecológico que el Prius.

Bugatti Veyron

Bugatti Veyron 16.4 (2005-2011)

Algunos lo consideran el mejor automóvil jamás construido, pero yo me limitaré a decir que es el resultado de una ambición que no entendió de límites. Todo en este coche es exagerado, 16 cilindros, ocho litros, 1.001 caballos, cuatro turbos, punta de 400 km/h, un consumo de gasolina salvaje, 2.000 euros por neumático… y el precio.

Tantos límites se pasaron sus ingenieros por la piedra, que incluso vendiéndolo por más de un millón de euros (e incluso el doble) dicen que el Grupo VAG perdió dinero con cada venta. También es obscenamente lujoso, todo eso para dos personas, que deben ser ricas primero para adquirirlo, después para mantenerlo (aunque no lo muevan).

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